Jornada intergeneracional en Bemil

La Voz C.???B. | CALDAS

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

En directo | Plantación para inaugurar el área recreativa de la parroquia Usuarios del Centro Ocupacional O Saiar, escolares y jubilados participaron ayer en el estreno de un entorno que se completará en el 2005 con una piscina

23 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?os alumnos más jóvenes esperaban en fila india la llegada del alcalde de Caldas. Impacientes pero sin inmutarse ante la lluvia que caía en el área recreativa de Bemil recibieron a José María Tobío, pasadas las diez y media de la mañana, con un aplauso que descolocó a profesoras y obligó al regidor a sonreír. Además de celebrar el Día Mundial Forestal, más conocido como Día del Árbol, con la habitual plantación, el Ayuntamiento aprovechó la ocasión para inaugurar este espacio. Antes de cubrir con tierra 130 árboles -robles americanos, castaños, cerezos, nogales y serbales-, el responsable del departamento municipal de Medio Ambiente, José Luis González, recordó que el área recreativa de Bemil es hoy, gracias a la colaboración de los comuneros de la parroquia, un espacio para el esparcimiento, muy lejos del campo de fútbol, el circuito de carreras o el escape para la movida juvenil que fue. «De aquí sacamos ruedas y defensas de coches, y antes del estreno oficial nos robaron varios palés de adoquines y la cadena de cierre», comentó González Paz. El proyecto, en el que se invirtieron 18.000 euros, se quiere completar el año que viene con la construcción de una pequeña piscina, que sirva también como aporte de agua en la lucha contra los incendios forestales. Desde el Concello se hizo hincapié en el significado del encuentro intergeneracional vivido ayer. Además de los escolares, que llegaron en bus, un grupo de jubilados, algunos abuelos de los niños, se sumaron a la comitiva después de hacer a pie los casi tres kilómetros que separan Caldas del monte de Bemil. Entre las anécdotas, un hombre que se encontró mal por el camino, aunque todo se quedó en un susto, y el yogur con el que repuso fuerzas otro de los veteranos participantes. Tanto el jefe del servicio de montes de Vilagarcía como el agente forestal de Caldas destacaron el valor de la iniciativa para tomar conciencia, cambiar actitudes y tener sentido de la responsabilidad. La fiesta terminó, después del trabajo, en overbooking ante un camión de refrescos.