Primer patinazo en votos desde 1979

A. Castroverde PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Análisis | La cosecha de los conservadores Hasta el 14-M, los populares habían ascendido en todas las elecciones generales celebradas en la provincia menos en las siguientes a la aprobación de la Constitución

18 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Año 1977. Manuel Fraga, al frente de la vieja Alianza Popular, se erige en paladín de la reforma del régimen anterior frente a los partidarios de redactar una nueva Constitución. El resultado no deja lugar a dudas: la UCD de Adolfo Suárez barre con 198.000 votos frente a los 40.104 del ahora presidente de la Xunta. La reacción de la Carta Magna resulta compleja y Alianza Popular llega a oponerse al título que fija las competencias que tendrán las comunidades históricas como Galicia. En las elecciones siguientes, de marzo de 1979, la Coalición Democrática -nuevo nombre de AP- baja a 37.046 votos en unos comicios con una brutal caída de la participación. Fue el último bache de los populares en unas elecciones generales en la provincia. Ni siquiera los sucesivos fracasos de Fraga en sus intentos de acceder a La Moncloa o la llegada de Hernández Mancha a la cúpula del PP lograron interrumpir el ascenso del partido en la provincia. De la mano de Aznar y de Mariano Rajoy, el PP dio un gran salto en 1993 -casi 240.000 votos- y siguió subiendo hasta tocar techo en marzo del 2000 con 284.955 sufragios con sólo un 65% de partcipación. Racha truncada Recontado el voto emigrante, puede decirse que el 14-M interrumpe esta racha, pese a que la participación alcanzó el 76%, ya que da al PP 5.400 votos menos que en el 2000. El panorama es radicalmente distinto para el PSOE en la provincia. Los socialistas alcanzan su máximo histórico y superan por vez primera la barrera de los 200.000 votos. Al revés de lo que sucede con el PP, la historia electoral del PSOE estaba llena de dientes de sierra. Con Felipe González al frente, había llegado a alcanzar 178.000 sufragios en 1996. Pero, en el 2000, con Almunia de candidato bajó hasta 122.000, rompiendo la tendencia al alza iniciada en 1989. Los socialistas logran además empatar a escaños con el PP -tres a tres-, algo que no se producía desde 1989, cuando igualaron a cuatro diputados. Por su parte, el BNG ve asimismo truncada la gran ascensión iniciada en 1993 y pierde unos 30.000 votos, aunque conserve su escaño.