Praza da Ferrería
15 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La Festa do Caldo que anualmente organiza la Asociación de Vecinos O Castro, de Mourente, volvió a ser un éxito. Su presidente, Santiago Laya, indicó que será muy difícil seguir creciendo como hasta ahora, toda vez que se sirvieron alrededor de 6.000 raciones de caldo y cocido, a pesar de coincidir con la jornada electoral y tras los atentados de Madrid. La fiesta, como no, tuvo un emotivo recuerdo para los fallecidos en la capital y sus familias. El maestro de ceremonias, José Luis Rial, de la Radio Galega, pidió un minuto de silencio que fue masivamente seguido por las personas que degustaban ya el plato. El sepulcral silencio contrastó emotivamente con el bullicio propio de una cita de este tipo. El pregonero, el abogado coruñés Manuel Martín Gómez resaltó luego la calidad de uno de los reyes de los platos gallegos, el caldo. Tras la entrega del pote de plata a Jorge Ventín y otros colaboradores de la fiesta, y de premios escolares y del concurso gastronómico. Este año, Laya Fernández indicó que la afluencia fue más repartida. «Desde las 12 del mediodía estuvimos ya sirviendo y apenas hubo cola. Sólo sobre las 13.30 se formaron algunas, pero el resto de la gente casi no hubo que esperar», subrayó. Eso sí, tras un paréntesis entre las 15 y las 19 horas, se continuóconsumiendo hasta las doce de la noche. En cuanto a políticos, pocas caras conocidas se vieron: apenas Teresa Pedrosa, Joaquín Queizán y Arturo Pichel.