?os doce etarras, diez hombres y dos mujeres, que permanecen recluidos en el centro penitenciario de A Lama continúan llevando una vida normal, según informaron fuentes de la prisión. Añadieron que los reclusos no han modificado sus hábitos a raíz del atentado de Madrid, aunque los funcionarios encargados de velar por la seguridad del penal se encuentran a la expectativa habida cuenta que en otras cárceles del territorio nacional sí se han registrado pequeños incidentes. Otro tanto se puede decir de los reclusos que profesan la religión musulmana, cuyo número ha aumentado considerablemente en el segundo semestre del año pasado. A lo largo de esos meses, centenares presos -no todos musulmanes- de cárceles del sur de España que estaban masificadas han sido trasladados a la cárcel pontevedresa.