Zapatero pide un aplazamiento de su declaración por la «complejidad» del sumario
Crónica | Murgas
23 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?ace varios años que la falta de aparcamiento en Pontevedra es tema recurrente en las coplas de las murgas. Y éste no iba a ser una excepción, si se está a punto de iniciar una nueva reforma urbana y los párkings previstos sólo están en proyecto. Los Lolailos, la primera murga pontevedresa que actuó ayer en el Pazo, adaptó la música de Luis Aguilé e insistió en que en la ciudad del Lérez es una lata el aparcar. Lo de la viñeta municipal -dicen- es un impuesto que tienen que retirar. Pagas 100 euros por circular y Pontevedra es casi toda peatonal. El chivo expiatorio por esta situación fue, cómo no, el edil César Mosquera quien, a su manera -pónganle de fondo el tema My way de Frank Sinatra- Se considera importante. Le gusta comer bien para tener buenas caderas, por eso hizo anchear nuestras aceras. Las coplas tampoco olvidaron el conflicto de la circunvalación y el tisú, la candidatura de Mariano Rajoy (que pondrá supuestamente al papuchi Iglesias en Sanidad y al Dioni en Hacienda) o la modernidad del nuevo Mercado. Menos participantes Junto a los Lolailos, estaba prevista la actuación de Los sartenistas, de Negreira, la única murga que este año proviene de fuera de Pontevedra. La lista de participantes se ha quedado este año en sólo cuatro y, puesto que todos llevarán premio, en lugar de fases eliminatorias se ha optado por actuaciones (la segunda tendrá lugar mañana) y por la celebración de una final este jueves. En esta reducción del número de concursantes tiene mucho que ver, según miembros de las propias murgas, la falta de incentivos para la participación. «Este año -señala uno de ellos- se ha subido la cuantía de los premios, pero no es suficiente. Lo que habría es que aumentar lo que dan por participar, porque si ya para nosotros esto supone un gran esfuerzo, para una murga de fuera el coste se incrementa. No da ni para el viaje».