Reportaje | La desconocida arqueología local El Museo Manuel Torres custodia, en condiciones precarias y desde hace pocos meses, los escasos restos castrexos, romanos y medievales hallados en el municipio en el siglo XX
21 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?l depósito del Museo marinense conserva, lejos de la atención de los visitantes, una serie de cajas que guardan lo que queda de los hallazgos arqueológicos en la villa durante gran parte del siglo XX. Están en unas condiciones de conservación bastante malas, pero al menos no sufrirán pérdidas, ni estarán expuestos a la polilla que carcomió las antiguas vitrinas en las que se conservaban en la biblioteca. De hecho, la inmensa mayoría de los vecinos desconoce que estos materiales se hayan siquiera recogido del subsuelo del casco urbano, como los múltiples fragmentos de ánforas romanas hallados en el centro. En las cajas embaladas se ocultan restos de loza del castro de A Porteliña, en Mogor; monedas como el bronce del emperador Adriano, hallado en puente Zapal; y tégulas -tejas- encontradas en el solar del antiguo priorato. Materiales más modernos son los trozos de cruceiros; una campana de bronce fechada en 1824 e incluso algunas balas de cañón. Exposición al público En esta lista no hay ningún elemento de especial valor. Pero su conjunto ofrece una visión fragmentaria, aunque por ahora la única existente, del Marín antiguo. El concejal de Cultura, Alfonso Blanco Epifanio, admitió que estos materiales no se hallan en las mejores condiciones. Pero aseguró que su traslado desde la biblioteca hasta el museo supusieron las primera medidas que se han tomado con estos objetos en décadas. «A idea é mercar vitrinas e poder exponer parte destes materiais, aqueles que sexan máis interesantes, nas salas do museo», concretó. Mientras, estos objetos seguirán durmiendo en los fondos del museo marinense.