Reivindicación solidaria

La Voz

PONTEVEDRA

Praza da Ferrería Los bomberos se sumaron a una donación de sangre para reclamar la jubilación a los 55 años de edad y un catálogo de enfermedades profesionales

19 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

«Nosotros protestamos ayudando a los ciudadanos, es nuestra manera», afirmaba ayer Francisco Lage, el responsable de la agrupación local de bomberos. Y es que no podía ser de otra manera en un cuerpo como el citado. Lo que en principio es una reivindicación se convirtió ayer en todo un acto solidario. Alrededor de treinta efectivos acudieron a donar sangre en la unidad móvil del Centro de Transfusión de Galicia instalada en la Alameda, dentro de una campaña realizada a nivel de toda la comunidad para exigir mejoras laborales pero, a la vez, «para demostrar nuestra continua disposición a servir y colaborar con la sociedad, aportando un granito de arena para aumentar las reservas de los bancos de sangre». En concreto, las reivindicaciones de los bomberos pasan por la jubilación a los 55 años de edad y la elaboración de un catálogo de enfermedades profesionales. La agrupación pontevedresa está formada por 33 funcionarios, así que hubo pleno entre los que podían donar. Todos ellos acudieron uniformados y en cuatro unidades del parque móvil, con lo que la acción resultó todavía más llamativa. Mientras unos subían al autobús, el resto informaban de sus reivindicaciones a los viandantes. La citada campaña en la que participaron los efectivos pontevedreses está organizada por la Plataforma Unitaria de Bomberos, en colaboración con la Federación Española de Donantes de Sangre. Y «Sabemos pedir, pero también sabemos dar» era el eslogan. El colectivo defiende que no es lógico que un bombero trabaje con 57, 60 ó 64 años de edad apagando fuegos, rescatando víctimas o realizando actividades peligrosas. «Es algo que entraña un grave riesgo para el ciudadano y para el bombero -señala la plataforma-. No hay en la actualidad muchos bomberos jubilados con vida». Visita Y precisamente la estructura del sistema gallego de la lucha contra incendios era lo que venían a conocer ayer los representantes de una delegación lusa, presidida por el director general de Montes, Antón Sousa. Los técnicos conocieron de primera mano el centro de coordinación de la Delegación Provincial de Medio Ambiente, así como la base de helicópteros que está ubicada en O Campiño. La delegación estuvo acompañada por el director xeral de Montes e Industrias Forestais, Tomás Fernández-Couto Juanas. Según datos de la Xunta, la mayoría de los fuegos que se producen en Galicia (80%) no supera la hectárea de extensión y más de la mitad se producen en menos del 20% del territorio y de forma reiterada en zonas concretas.