Crónica | Malestar en la parroquia por la concentración parcelaria Propietarios de Calvelos y Arretén anunciaron ayer como primera medida una recogida de firmas para plasmar el descontento con el proceso seguido
18 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Las quejas por la concentración parcelaria no son nuevas y se suceden en muchas zonas rurales gallegas. En Caldas, concretamente en la parroquia de Saiar, las reuniones y los trabajos previos se saldaron hasta la fecha sin movimientos contrarios. Según datos oficiales de la Consellería de Política Agroalimentaria, el proceso afecta en esta zona a 948 hectáreas, unos 950 propietarios y cerca de 13.500 parcelas, que se quedarán en unas 2.200 una vez cubierto el plan. El pasado día 10 trascendió el primer incidente. Fue en el lugar de Calvelos donde varios vecinos casi llegaron a las manos en su discusión por unos marcos. A la pelea, que según un testigo, se quedó en empujones y algún tirón de pelos, se le restó importancia desde el departamento de la Xunta. «En todas las concentraciones hay incidentes. Si existe algún problema, el procedimiento es presentar alegaciones, que se resolverán posteriormente», indicó un portavoz. Propietarios de Calvelos y Arretén descontentos con el proceso seguido en Saiar anunciaron ayer que estudian una recogida de firmas como primera medida para plasmar su rechazo. «Lo ideal, si hay unidad, sería hacerlo lo antes lo posible en todos los lugares de la parroquia, porque hay casos que claman al cielo», comentó José Cascallar, uno de los afectados. Este hombre que reside en Bertamiráns aseguró que son muchos los vecinos que no están de acuerdo con las parcelas que les van a dar. «No sé cuántos puede haber, pero lo grave es que a gente que tiene sus parcelas al lado de casa se las dan en las quimbambas, y eso que esta iba a ser una concentración parcelaria modelo», señaló. Otro de los afectados, Juan José Gil, reiteró que hay mucho descontento. «Están metiendo los marcos sin planos y sin contestar por escrito a las alegaciones que presentamos», subrayó ayer. Este hombre fue más allá al apuntar que a la hora de hacer la repartición los técnicos se metieron donde no debían. «Saiar no es A Estrada. Somos casi cuatrocientos vecinos y hay muchas casas», afirmó. Juan José Gil aludió al peso del «caciquismo» -«el 75% de los vocales de la junta cogieron los mejores terrenos», dijo- y reclamó la ejecución de dos pistas de acceso a los lugares de Calvelos y Arretén comprometidas en su día. Tanto Esproagro, empresa que realiza los trabajos de concentración en Saiar, como Política Agroalimentaria no se pronunciaron sobre estas quejas.