«Intentar emular a Sarah Bernhardt sería una estupidez»

Begoña Rodríguez Sotelino
Begoña R. Sotelino PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

El cronómetro | Charo López La intérprete representará junto a Emilio Gutiérrez Caba una obra que, en sus palabras, «trata más de las relaciones de poder entre una diva y un criado»

10 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Charo López, inmersa en la gira por Galicia con Sarah Bernhardt , la obra que protagoniza junto a Emilio Gutiérrez Caba, presentará mañana en el Pazo da Cultura la pieza teatral dirigida por José Pascual. En ella, la actriz encarna a otra, La divina . La historia se sitúa en los últimos días de la gran intérprete francesa (París, 1844-1923), que, retirada en su mansión en el campo, pasa revista con su secretario Georges Pitou a los acontecimientos de su vida. El montaje se estrenó el 30 de octubre en Salamanca. -¿Estrenar en «provincias» y terminar en Madrid es una costumbre de ahora? -No, es de toda la vida. Normalmente se hacía así, con funciones gratuitas, para que el actor pudiese rodar la función, asimilarla y no debutar con nervios. No es nuestro caso. Nosotros la estamos haciendo porque en Madrid hay pocos teatros, muchas compañías y hay que esperar mucho tiempo. -¿No hay entonces miedo al público o a los críticos? -Si tuviéramos miedo al público no podríamos ser actores, y a los críticos tampoco se lo tenemos porque forman parte del tinglado del teatro en el que cada uno ocupa su lugar. Es como un belén. Cada pieza en su sitio. Por otra parte tampoco creo que tenga mayor repercusión estrenar en Madrid o en Barcelona. Ahora mismo en Galicia hay mucha más información de esta función que allí. -¿Interpretar a Sarah Bernhardt ha sido un reto? -Sería un reto en el supuesto de que yo tratara de emularla. Un reto y una estupidez, porque no he visto como trabajaba. Al final de lo se que trata es de las relaciones de poder entre una diva y un criado, de las relaciones de amor subterráneo que hacen que sean tan profundas, de por qué uno acepta ser gobernado por el otro... tiene más que ver con todo eso que con su vida. Hay anécdotas que son reales, pero lo más importante son las relaciones, como podrían ocurrir con esta diva o con otras, como la Callas, la Duse, la Caballé o cualquier otra. -¿Cómo lleva tener que vestirse de época? -Me encanta y lo llevo bien porque estoy muy acostumbrada. He hecho muchísimo teatro clásico y me gusta mucho llevar ropa de época. -¿Tiene proyectos próximos en cine y en televisión? -Acabando de debutar, no puedo plantearme nada ni en televisión, ni el cine. Me han llamado para hacer una película en Alemania y otra con un director español, pero es absurdo que diga nada porque son papeles que van a acabar haciendo otras actrices. Mi presente y futuro próximo se llama Sarah Bernhardt. -¿Y cómo está siendo su relación con su compañero de escena, Emilio Gutiérrez Caba? -Una de las cosas mejores y más hermosas de esta función es trabajar con él. Es una relación que cada día madura más y es confortable irse conociendo mejor y poder hablar más allá de lo cotidiano sin el temor a herir o a molestar. -Cambiando de tercio, si pienso en usted la visualizo siempre con un cigarrillo entre los dedos. Con la presión actual que existe, ¿sigue fumando? -He dejado de fumar y aconsejo a todo el mundo que lo deje. Estoy convencida de que es muy malo y espero tener fuerza de voluntad para no volver a él.