El Concello de Sanxenxo expropiará el edificio Herpi para demolerlo

PONTEVEDRA

La operación responde a un plan de Medio Ambiente para eliminar construcciones en la costa La indemnización para los propietarios se hará con fondos del Gobierno y recursos del PXOM

07 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Treinta años después de su construcción, el Concello de Sanxenxo quiere acabar con el inmueble más alto del municipio. Desde 1973, el edificio Herpi es una de las peores tarjetas de presentación del urbanismo del ayuntamiento que hizo del caos norma. Ahora, el alcalde, Telmo Martín, está decidido a que la construcción que levanta ocho plantas sobre unos cimientos asentados en la playa de A Carabuxeira sucumba bajo la piqueta. Ayer el regidor inició los trámites para que los servicios técnicos y jurídicos municipales comiencen los informes para la apertura de un expediente de expropiación que permita demoler posteriormente el inmueble. Se trata de una vieja aspiración de Telmo Martín. El alcalde ya remitió una carta en julio del 2001 a los propietarios del edificio para encauzar las negociaciones encaminadas a la compra de los pisos. La actuación se inscribía en el Plan de Esponjamiento de la Costa puesto en marcha por el Ministerio de Medio Ambiente en colaboración con los ayuntamientos del litoral español. De acuerdo con el plan, los concellos debían facilitar al Gobierno una lista de edificaciones que deberían ser adquiridas por el ministerio para su posterior demolición. Derribado antes del 2007 Las negociaciones con los propietarios no fructificaron y ahora el Ayuntamiento recurrirá a la expropiación. Sin embargo, la financiación del proyecto excede los recursos que contempla el Ministerio de Medio Ambiente dentro de su plan, por lo que el Concello pretende completar los fondos necesarios con los ingresos que prevé recaudar como consecuencia de los convenios urbanísticos suscritos al amparo del plan general. Pese al inicio de los trámites para la expropiación, el Ayuntamiento de Sanxenxo mantiene abierta la puerta a un acuerdo con los propietarios de los pisos afectados. En cualquier caso, la intención del Concello es que el edificio caiga antes del fin del presente mandato municipal.