Reconocimientos sobre la mesa

La Voz

PONTEVEDRA

Praza da Ferrería La Coral Polifónica impuso su insignia de oro a Magín Froiz, mientras que la Peña da Boina rendirá homenaje a Emilio Vázquez el día de san Sebastián

30 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La Coral Polifónica de Pontevedra celebró la festividad de su patrón, san David, con una misa cantada en San Bartolomé y una cena en el parque de verano del Liceo Casino, en la que se entregaron diversas distinciones. El presidente de la entidad, Carlos Valle, impuso la insignia de oro al empresario Magín Alfredo Froiz, por su colaboración con el colectivo. Además, seis cantores que cumplieron cinco años en la Polifónica recibieron sus correspondientes insignias de plata: Verónica Couto Ogando, Pilar López Pérez, Emilio Couto García, Javier Fernández Cobián, Américo Bouzas Suárez y Eloy González Manso. Asistieron al acto alrededor de 55 personas vinculadas a la coral, junto con el diputado José Antonio Durán y el presidente del Casino, Fernández Arruty. Y de un homenaje que fue, a uno que será. La popular Peña da Boina que preside Enrique Fariña Pérez, eligió a la persona merecedora de su tradicional homenaje de honra e loubanza que se celebrará el 20 de enero, festividad de san Sebastián, patrón de la ciudad. Y el escogido es Emilio Vázquez, persona que dedicó toda su vida a la enseñanza en su academia Jovellanos, en el pazo de Mugartegui en donde vivía con su familia. Varias generaciones de pontevedreses pasaron por sus aulas, en las que entre otros, llegó a dar clases Xosé Fortes Bouzán. Emilio Vázquez es una persona muy vinculada con la ciudad y fue presidente del Casino Mercantil e Industrial. Representantes de la peña se trasladaron ayer a su domicilio para darle cuenta de su propuesta, y se encontraron con que estaba enfermo. Desde aquí le deseamos una rápida recuperación para que pueda asistir a su fiesta. Pasando a otra cosa, las deficiencias técnicas en el Pazo da Cultura empiezan a ser preocupantes. Si primero fue la calefacción, o más bien la falta de ella, ahora son los micrófonos. En el concierto protagonizado el pasado lunes por el grupo de gospel The Mississippi Gospel Choir los micrófonos fallaron hasta tres veces, teniendo que cantar en alguna fase del recital a capella, entre el bochorno del público y las sonrisas de los cantantes.