El BNG detecta graves fallos en la adjudicación de las obras del Museo

María Conde PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Mosquera advierte que la subsanación de los errores daría la mayor puntuación a Ferrovial El nacionalista cuestiona que no se tuviera en cuenta el informe de los arquitectos

27 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?l diputado provincial del BNG, César Mosquera, prefirió ayer achacar a las prisas de última hora -la adjudicación debía realizarse antes de que acabase el 2003- los «erros inconcebibles» en la valoración que efectuó la mesa de contratación de las nuevas obras de ampliación del Museo. El nacionalista, que se quejó de falta de transparencia por parte del PP a la hora de ofrecer la documentación sobre la adjudicación de las obras, asegura que al menos existen seis criterios que no se valoraron sobre las propuestas de las diferentes empresas, lo que suponen 8,5 puntos del total del baremo. Éstos se refieren al control de calidad de la obra, «que lle dá a mesma puntuación a empresas que ofertan 457.662 euros e a outras que ofertan 331.543»; así como al programa de obras, al plan de utilización de equipos o al periodo de mantenimiento. A este último respecto, Mosquera incidió por ejemplo en que algunas firmas ofertan un número de horas que corresponde a seis meses de trabajo, «pero como na oferta pon dous anos, se lle valoran dous anos». Otro fallo está en la proporcionalidad de las valoraciones. Según el diputado nacionalista, a una empresa que ofrece cuatro años de mantenimiento se le otorgan tres puntos, mientras que a la que ofrece dos, se le puntúa con 1,20 en lugar del 1,5 proporcional. Mosquera asegura que subsanando todos estos errores, la empresa con mayor baremo de puntuación pasaría a ser Ferrovial, en lugar de ACS, elegida por la mesa de contratación y cuya propuesta se abordará el martes en pleno. En este sentido, el nacionalista exige que antes de la sesión, puedan reunirse los portavoces de los tres grupos de la corporación provincial y técnicos, para revisar con urgencia estos supuestos fallos y ajustar las valoraciones a su valor «real». «No noso ánimo non está retrasar a adxudicación, senón que se faga de forma correcta», matizó. Arquitectos redactores Uno de los aspectos más cuestionados por César Mosquera es que la mesa «non tivo en conta» el informe redactado por los arquitectos redactores del proyecto ganador. Así, en el apartado de mejoras de calidad, la mesa valoró ofertas que los propios autores califican como «incompatibles» con la obra, mientras que se otorgó puntuación cero a algunas que, según estos técnicos, estaban entre las mejores.