Praza da Ferrería La feria Ponte Nadal abrió ayer en la plaza del Teucro, con cuarenta artesanos. Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados recibieron un homenaje.
19 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Comprar artesanía siempre es un acierto. Por eso, seguro que en la feria Ponte Nadal encuentran algo de lo que buscan para regalar estas fiestas. La oferta que este año se muestra en la plaza del Teucro es de lo más variada y reúne los productos de cerca de cuarenta artesanos procedentes de Galicia, otras comunidades españolas como Andalucía o Castillo, e incluso del extranjero, con productos de Portugal y Senegal. Cuero, cerámica, bisutería, complementos, ropa o juegos de ingenio son sólo algunos de los artículos que podrán encontrar y que ayer ojearon en la inauguración de la muestra el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, y su colega de gobierno, la socialista Teresa Casal. La feria estará abierta hasta el 5 de enero. Quienes también expusieron ayer sus trabajos fueron las mujeres de la Asociación Virxen da O, integrada en la Federación Boa Vila, que mostraron los trabajos realizados en las actividades de arte floral y manualidades. Según explica la presidenta de Boa Vila, Mari Luz Fernández, las participantes en estos talleres tienen entre 20 y 80 años y para ellas, estas manualidades constituyen «una terapia de grupo» para desconectar de su rutina diaria del trabajo y las labores en casa. Y quienes precisamente recibieron ayer un homenaje de la Federación Provincial de Comercio por su dedicación a los mayores durante más de un siglo son las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, que dirigen la residencia Virgen del Camino en la calle Loureiro Crespo. Los benefactores de la residencia agasajaron primero con un almuerzo a los acogidos y a las hermanas y, por la tarde, la comunidad recibió de manos de Antonio Reguera Repiso una medalla y un diploma al mérito humanitario. Además, la superiora, Aurora Vila Vizcaíno, también fue distinguida con una insignia de oro por su dedicación a los acogidos desde el año 1929. Y es que en estas fechas hay que pensar también en quienes no pueden disfrutarlas en compañía.