La Diputación devolverá menos deuda para aumentar un 31% sus inversiones
PONTEVEDRA
Los fondos destinados a obras directas alcanzarán los 34 millones en el 2004 El organismo provincial pedirá nuevos créditos después de nueve años sin hacerlo
25 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La deuda con los bancos ha dejado de ser la primera preocupación de los gestores económicos de la Diputación. El presupuesto para el 2004 presentado ayer apuesta abiertamente por la inversión directa, que sube un 31% y alcanza los 34,3 millones de euros (5.711 millones de pesetas), en detrimento de la devolución de créditos, que baja de 9,3 millones de euros (1.547 millones de pesetas) a sólo 2,3 millones de euros (382 millones de pesetas). Tanto el presidente de la institución, Rafael Louzán, como el responsable del área económica, José Manuel Figueroa, destacaron ayer la apuesta inversora de «un presupuesto récord» de 120 millones de euros (20.000 millones de pesetas). La tesis del nuevo equipo de gobierno es que la situación financiera de la Diputación ha mejorado y que, en consecuencia, ya no es necesario mantener una rígida política de ahorro. «Pocas administraciones tienen un endeudamiento tan bajo», señalaron los dirigentes de la Diputación, tras subrayar que la deuda provincial bajará de 44 millones de euros (7.300 millones de pesetas) a 42 (6.998 millones de pesetas) el año próximo con la amortización de 2,3 millones prevista. No obstante, este recorte de deuda podría verse prácticamente anulado por la petición de un nuevo crédito de 2,1 millones para financiar la compra del Palacete de las Mendoza a Caja Madrid. Cuatro años Figueroa subrayó al respecto que habrá que computar el recorte de deuda a lo largo de los cuatro años de mandato y no por lo que se haga en el primer ejercicio. Recordó también que el equipo de gobierno anterior había hecho uso de dos años de carencia sin tener que devolver créditos. Desde el equipo de gobierno se recordó ayer que dirigentes de la oposición ya se pronunciaron en el anterior debate en favor de apelar de nuevo al crédito y se indicó que no tendría «ningún sentido» ir a un endeudamiento cero. Esta posición es compartida por influyentes diputados del PP.