Mosquera considera una «gamberrada» lo ocurrido

A. Castroverde PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Tras la adquisción del Palacete por la Diputación por 2,1 millones (350 millones de pesetas), para sede del Patronato de Turismo, el responsable de Urbanismo de Pontevedra considera «bó que o compre unha institución e polo tanto non hai nada que decir». No obstante, señala que el Patronato de Turismo y la Diputación hubiesen podido hacerse ahora gratuitamente con el inmueble si en su día el Concello se hubiese hecho con él y no lo tuviese dedicado a otra cosa. La frustración de la operación de cesión fue, según Mosquera, «unha auténtica gamberrada». El concejal recordó que estaban en juego fondos públicos y lamentó que «estén xogando con eso, cando se pode conseguir patrimonio que despois non hai problema en cambialo». El dirigente nacionalista señaló que él mismo había ayudado a la Diputación en la etapa en que estaba presidida por Manuel Abeledo, a buscar locales públicos. «Non entendo -concluyó-que entre institucións que representamos o diñeiro dos cidadáns se fagan estas cousas». La tensión PP-BNG en Pontevedra, que dura ya varios días, se exteriorizó en las últimas horas en un nuevo episodio. El concejal nacionalista César Mosquera reveló que el Concello pudo haberse hecho «de forma gratuita» con el Palacete de las Mendoza por el que la Diputación, gobernada por el PP, acaba de pagar 2,1 millones (350 millones de pesetas). El responsable de Urbanismo atribuyó a unas «interferencias vía PP» que la operación no saliese adelante y lamentó que no hubiese fraguado. La oportunidad para desarrollar esta operación, que fechó en el año 2000, surgió de «un problema de fondo» de Caja Madrid, después de que la entidad financiera llegase a la conclusión de que el Palacete de la avenida de Santa María no resultaba suficientemente «operativo» al no estar situado en la zona bancaria. «Tiñan o criterio de que era un inmoble histórico e o mercado non lles permitía recuperar o valor que eles estimaban ou que tiñan presupuestado», explicó Mosquera. Según sus datos, sumando la adquisición del inmueble, rehabilitación y demás gatos, el valor de la inversión medido en el año 1992 estaría en torno a 2,2 millones de euros (380 millones de pesetas). Pero el problema era que «non tiñan nengunha posibilidade de que o mercado lles dera eso ou de que se aproximara cando menos». Conversaciones en el 2000 Aunque Caja Madrid tenía entonces a su alcance «outras vías» distintas a una cesión al Concello, responsables de la entidad financiera hablaron con el Ayuntamiento en el 2000. «A idea que tiñan -recordó Mosquera- era comenzar os trámites para cedelo con algunhas condicións, polo que sei doutras cidades e, aparte, polo que falaron con nos». Entre las condiciones de la cesión podría estar la de mantener la obra social que desarrolla en Pontevedra Caja Madrid o, incluso, otras como la colocación de una placa permanente en la que figurase que el Palacete había sido donado por Caja Madrid. Pero la operación terminó frustrándose. «Xa sabemos -comentó el edil nacionalista- como funciona todo esto. Houbo as interferencias habituales vía PP non vaia ser que o Concello conseguira eso de xeito gratuito». El responsable municipal indicó que, a finales del 2000 o comienzos del 2001, hubo «un cambio de criterio» y Caja Madrid comenzó a tomar la decisión de no cederlo. Además, las perspectivas de mercado variaron y la entidad empezó a ver que las ofertas se podían ir aproximando más al precio que tenía tasado. «Aparte -señaló- houbo certos tanteos de privados, a idea dun hotel e outros. Ningún pasaba de 1,8 millóns (300 millóns de pesetas) polo que eu sei. Eles pedían 2,7 millóns (450 millones de pesetas), pero xa de entrada baixaban a 2,4 millóns (400 millones de pesetas), e de aí decían que non baixaban. Pero tampouco tiveron nengunha oferta que se lle aproximara».