?a lonja de primera venta de mariscos y pescado fresco funcionó a las siete de la mañana con normalidad y suministró a las pescantinas de la propia plaza de abastos y a algunos restaurantes de la ciudad. Ayer se vendió sobre todo camarón y nécora y también salió choco de la ría. Marisa Martínez, una de las encargadas de la subasta, indicó que no hubo mucha cantidad de mercancía, pero el movimiento fue bastante aceptable. La lonja ocupa un lugar privilegiado en la primera planta del nuevo Mercado, debidamente aislada del resto de los servicios y con vistas al río Lérez. «También nos lo tenemos merecido, después de lo que pasamos en la nave provisional». La subasta de primera venta de pescados y mariscos pasó por la crisis del Prestige, después de haber sido clausurada por la Consellería de Pesca debido a problemas adminitrativos achacados al Concello. Sin embargo, las encargadas de este servicio indicaron que desde el pasado mes de agosto la situación ha mejorado.