Praza da Ferrería El número uno de los sumilleres gallegos es desde ayer el pontevedrés Fernando Filqueira, mientras que Ignacio Álvarez fue agraciado en el superjuego del verano
03 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El responsable de Casa Filgueira, Fernando Filgueira Touriño, demostró estos días tener unos apéndices nasales de primera en la novena edición del campeonato gallego de sumilleres. Su sensible olfato le permitió aventajar por un estrechó margen al coruñés Xurxo Rivas Vázquez y al ourensano -y hasta ayer subcampeón gallego- Manuel Des Santiago. Y es que en este certamen, Pontevedra ha demostrado ser una cuna para talentos de narices. No en vano, Bernardo Rivas Casalderrei, del Feira Vella, fue uno de los finalistas. Filgueira Touriño recibirá su galardón en una gala que se celebrará en una población del sur de la provincia. Pero no sólo los catadores fueron homenajeados. Juan Muñóz, en nombre de la Unión de Asociaciones de Sumilleres de España que preside, impuso en el transcurso de una comida en el restaurante Doña Antonia la insignia de oro de la asociación a Teresa Casal. El motivo no fue otro que agradecer el apoyo que la concelleira mostró hacia el certamen. Eso es lo que ha tenido el marinense Ignacio Álvarez Taboada que resultó agraciado con una colección completa de la Biblioteca Gallega 120 en el superjuego del verano de este periódico. Leedor habitual de La Voz, confiesa que ya en su día fue adquiriendo esa valiosa colección de autores gallegos, por lo que manifestó su intención de «hacer un amigo» regalando los 120 libros. A pesar de que no lee mucho en gallego, se declaró seguidor del desparecido escritor Carlos Casares, «aunque ahora se nos fue a hablar con san Pedro», dijo resignado. La delegada de la Voz en Pontevedra, Mercedes Escauriaza, entregó al marinense su premio en la delegación de La Voz.