La Champions contra los premios Max

La Voz

PONTEVEDRA

Los diputados, celosos tal vez de la fama de Mostovoi y compañía, terminaron llevando sus disputas presupuestarias a Balaídos y a la subvención al Celta para realizar las obras precisas para poder disputar la Champions. La cuestión para la oposición era saber si los 150.000 euros estaban en el suplemento de créditos aprobado ayer por la Diputación. Una vez que se supo que la financiación iría de forma indirecta en el suplemento, a través del Patronato Rías Baixas, comenzaron las críticas. Emilio González (PSOE) señaló que los 150.000 euros dedicados al fútbol profesional representaban más dinero que el previsto para comprar libros de texto a familias necesitadas o para subvencionar las escuelas de música. José Manuel Figueroa (PP) acusó a los socialistas de demagogia y recordó los 60 millones de los premios teatrales Max en plena crisis del Prestige. Dijo al respecto que BNG y PSOE no mostraron entonces «a mesma sensibilidade» que la exhibida ahora por los socialistas, con motivo de la subvención al Celta, al señalar que sería mejor emplear el dinero en llevar agua en Beade. También indicó que la Diputación de Pontevedra dedica 1.800.000 euros (300 millones de pesetas) al deporte base. La factura de Brujas Figueroa ensalzó asimismo la promoción de la provincia que supondrá el convenio con el Celta y dijo que en Brujas hubo una presentación de productos de la provincia a la que fueron 50 turoperadores de Bélgica y Holanda, y que a Praga fueron 8 representantes de la provincia. «¿Quere vostede decir que tanto en Brujas ou en Praga xa estaban aplicando esto e non tiñan consignación presupuestaria», le preguntó Emilio González. El portavoz socialista señaló que, si se hizo con cargo a la subvención del Celta, todavía no aprobada, el gobierno provincial habría incurrido «nunha ilegalidade». Figueroa le replicó que «todo o que fixemos ata agora é absolutamente legal» y que «o que se fixo en Brujas e o que se fixo en Praga estaba previsto». «Todo o que fagamos será estrictamente legal e ninguén poderá decir absolutamente nada. Nese caso concreto o que se fixo é estrictamente legal».