Velocidad con sábanas y almohada

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

PONTEVEDRA

ALEJANDRO RODRÍGUEZ

La carrera de camas de Meaño reunió a cerca de 3.000 personas en el centro del municipio «Os Espantabuelas», de Sanxenxo, ganó la peculiar prueba de velocidad

14 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La carrera de camas de Meaño volvió a ser un éxito. Cerca de 3.000 personas se concentraron en el centro del municipio para presenciar la única prueba de velocidad en la que los pilotos están siempre tentados de quedarse dormidos. Finalmente, fueron nueve las camas que participaron en la carrera. Había doce apuntadas, pero dos no se presentaron y una tercera no pasó la inspección técnica previa a la prueba. Esta vez, la organización acortó un poco el circuito para ampliar hasta cinco el número de vueltas. Los pilotos incluso dieron una vuelta inicial clasificatoria a modo de pole position , como en la Fórmula 1. La cama ganadora fue la de Os Espantabuelas , conducida por Tito Sotelo y Virgilio Viñas, de Sanxenxo. Esta era su primera participación en esta competición y lograron vencer a los campeones del año anterior, Os do Con , con Andrés Cacheda y Ricardo Rodiño, también de Sanxenxo, que fueron segundos. La tercera posición fue para Os Piñeiros , conducida por Alfonso y Carlos Piñeiro, de Dena. A pesar de no quedar muy bien clasificada, la cama que más llamó la atención fue la de Os Trincafouciños, conducida por Filo Serantes y Efrén Cacabelos, que se convirtió en la primera en correr con dosel en toda la historia de esta singular prueba.