Adiós a Adolfo Llovo Santos

| ALBA PAZ FRAMIL |

PONTEVEDRA

El pasado sábado,el profresor Adolfo Llovo emprendió su último viaje. Pertenecía al extinguido cuerpo de Catedráticos de Institutos de Enseñanza Media, del que por su cultura y buen hacer fue digno miembro. Recientemente le había sido concedida la Medalla de Alfonso X el Sabio en reconocimiento a sus méritos académicos, que le fue impuesta por Mariano Rajoy en un acto íntimo en su hogar al que asistieron un pequeño grupo de compañeros y amigos porque su salud era ya muy precaria. Sus compañeros del Instituto Sánchez Cantón de Pontevedra lamentamos su marcha. Mantendremos vivo en el recuerdo al compañero aparentemente distante, pero en realidad cálido, ingenioso y gentil. Mostraremos a las nuevas generaciones la huella sutil de su paso: impartió una formación académica sólida, dirigió su departamento con cordialidad y acierto y contribuyó al desarrollo de una cultura de relación y amable convivencia en el centro.