Reportaje | Búsqueda de soluciones para un problema que viene de años El concejal de Educación, Guillermo Meijón, trabaja contrarreloj para que el vía crucis de los alumnos por la C-531 quede en el olvido en los primeros meses del curso
06 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?a historia es muy vieja y harto conocida: los alumnos del colegio de Parada- Campañó, contrariamente a lo que indica el nombre del centro, no tienen parada de autobús y cada día del curso recorren a pie unos doscientos metros por el arcén de la carretera C-531, la que une Pontevedra y Vilagarcía. ¿La razón? La dificultad de que los autobuses accedan al centro porque estrechez del camino de entrada hace imposible que se pueda maniobrar para dar la vuelta. Las administraciones a las que reiteradamente se dirigió la dirección del centro se pasaban la pelota de unas a otras: que si la competencia del transporte escolar es de Educación, que si la responsabilidad del mantenimiento de los centros es del Concello... y los alumnos acabaron el pasado curso caminando por la carretera, al lado de vehículos que circulan a gran velocidad. Movilizaciones La situación, a la que nadie ha sabido poner solución en los más de diez años que lleva funcionando el centro, puede estar al fin en vías de solución. Claro que para ello ha sido necesario que los padres de los alumnos dijesen ¡basta ya! e iniciaran movilizaciones a lo largo del pasado curso escolar. Una huelga de alumnos que duró varios días, reuniones con los responsables municipales y el delegado de Educación, protestas públicas en el pleno de la corporación municipal, aparición en los medios de comunicación... Todo un rosario de iniciativas que la asociación de padres de alumnos acometió para que sus hijos pudiesen acceder al centro sin que corra riesgo su integridad física. Con la renovación del gobierno municipal, el nuevo concejal de Educación, Guillermo Meijón, se tomó en serio la búsqueda de una solución. Convocó a los representantes de la asociación de padres -quienes mantienen su amenaza, formulada el pasado mes de junio, de que los alumnos no comenzarán el curso a menos que se encuentre una salida al problema-, se reunió con los delegados provinciales de Educación y de Política Territorial -que habían comprometido su ayuda a la APA- y estudió las diferentes opciones existentes. Ahora, los técnicos del Concello trabajan en dos alternativas para resolver el problema. Meijón cree que se están dando pasos en la buena dirección, pero sabe que trabaja contrarreloj y que el inicio del curso está ahí al lado. Por eso espera que la semana próxima ya se puedan adelantar novedades sobre una posible solución al via crucis de los alumnos de Campañó.