Praza da Ferrería La asociación de Genealogía, Heráldica y Nobiliaria de Galicia ha publicado una revista que profundiza en las raíces de los apellidos más ilustres de Pontevedra
05 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Una revista de 370 páginas es lo que se presentó ayer en el Auditorio Caixanova, en Pontevedra. La asociación de Genealogía, Heráldica y Nobiliaria de Galicia ha editado su segundo boletín, en el que aproxima al vulgo las maravillas de la historia que se esconden tras los grandes apellidos familiares. Los artículos más destacados son un estudio en profundidad de los linajes más importantes de Pontevedra y una investigación sobre la ascendencia de Camilo José Cela hasta llegar a «los antiguos Cela de la Mariña lucense», señaló el presidente de la asociación, Carlos Acuña. La revista busca difundir unos conocimientos que sus creadores conciben como «necesarios para conocer la historia del pueblo gallego». En el mismo acto, la asociación distinguió a cinco de sus miembros con la insignia de socios de honor. El presidente justificó esta decisión por la trayectoria investigadora «de toda una vida dedicada a los campos de genealogía, heráldica y nobiliaria» de los premiados. Eduardo Pardo de Guevara y Jaime Bugallal son investigadores reconocidos a nivel estatal, «los mejores», según Acuña. A Luciano Fariña, además de por sus logros como estudioso, se le entrega la distinción por su dedicación en el impulso de la asociación, de la que es primer socio numerario. Otros dos antiguos componentes, Plácido Méndez y Carlos Martínez, se convirtieron en socios de honor a título póstumo. No, no vamos a componer una oda a la abandonada moneda portuguesa. Es que esta asociación también ha expresado en los últimos tiempos su honda preocupación por el futuro del escudo del cuartel de Campolongo. La heráldica franquista podría peligrar por el próximo derribo del edificio. La asociación cree que el conjunto heráldico representa «la historia reciente de España y de Galicia», por lo que, según su presidente, debe ser protegida. Carlos Acuña considera este escudo una «obra de arte digna de formar parte del mejor museo heráldico».