En directo | Debate de retribuciones
24 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Había expectación por ver el primer cuerpo a cuerpo entre la nueva cúpula del PP en la Diputación -formada por el presidente Rafael Louzán y el vicepresidente Xosé Crespo- y el portavoz del BNG, César Mosquera. Y lo cierto es que el estreno no aburrió. Abrió turno Mosquera con fuerte puyazo: el sistema de pagar por asistencias, vino a decir, es poco menos que una antigualla con este resultado: se abonan 500.000 pesetas de las de antes al mes a los diputados del grupo de gobierno por diez horas de reuniones y 330.000 pesetas a los de la oposición por cuatro horas. Además, poner a 16 diputados por comisión informativa -una medida que incrementa las retribuciones- es récord «do mundo mundial». «Era case que mellor poñer ós 27 deputados en cada comisión», ironizó Mosquera, tras calificar de «estraño» el sistema retributivo de la Diputación. «Cada maestrillo ten o seu librillo», replicó Crespo desde su escaño. De «estraño», según el diputado de Lalín, nada de nada porque hay, según sus cuentas, muchas horas de trabajo acumuladas antes de cada reunión. «Non facemos nada contrario á lei», dijo. Además, el PP guarda «a proporcionalidade» en la composición de las comisiones. Crespo se adornó con una acusación de «demagoxia barata» hacia el BNG y echó mano de Descartes, a su forma, para invitar a Mosquera a ser «razonablemente razonables» porque la política tiene que estar «razonablemente pagada». En el fondo, defensa cerrada de la propuesta del PP, es decir, sólo dos dedicaciones exclusivas de diputados para manejar o controlar un presupuesto de 100 millones de euros y, eso sí, numerosos asistentes que son alcaldes o portavoces de la oposición en sus concellos. El quite de Louzán La cosa ya no daba para más cuando terció el presidente. Rafael Louzán prefirió el castigo antes que el bálsamo en su intervención postrera. Y clavó tres rejones. Uno, el alcalde nacionalista de Pontevedra se bajó «un 10%» el sueldo cuando llegó a la alcaldía en 1999 y ahora se sube «un 30%». Dos, el BNG también es «responsable» de las retribuciones en la Diputación pese a querer «dar a impresión» de que sus sueldos van «a entidades benéficas». Tres, en Pontevedra el BNG puso «o grito no ceo» cuando el PP pasó de 2 a 3 liberados «e agora hai 13». Mosquera reprochó al presidente «mal estilo» por zaherir en tiempo de descuento y le dejó una perla: las retribuciones de Pontevedra costarán 70 millones de pesetas al año y las de la Diputación, incluido el personal de confianza, 140 millones, sin dietas ni kilometrajes. Es el primer duelo.