PLAZA PÚBLICA
16 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.HABLAR por el móvil puede costarnos muy caro. Sobre todo si lo hacemos al volante y nos pilla uno de esos coches camuflados que Tráfico va a soltar de inmediato por las carreteras a la caza del parlanchín. A Tamayo -uno de los dos tránsfugas socialistas de Madrid- ya le han cazado y no precisamente conduciéndose bien en la autopista de la política. Pero sí además de sinvergüenza, es tan simple como para usar el GPRS que le pagaba la FSM para pringarse... Me faltan palabras. Hablar por teléfono en Pontevedra tampoco parece seguro. Salvando las distancias, sólo una advertencia: si a usted le ofrecen algo o dice que se lo han ofrecido, por su bien, pida que sea en persona y por escrito. Así sabrá si la oferta tiene o no contenido, porque hay por ahí mucho conseguidor suelto que le puede meter en un embrollo y usted sólo tendrá dos salidas: saber perder o no. ¿Qué quiere un ejemplo?: Ahí van dos: Rivas y Pedrosa. Por ahora, se han quedado sin cobertura.