Pontevedra recupera al fin su mercado de abastos

Martiño Suárez PONTEVEDRA

PONTEVEDRA CIUDAD

XOÁN CARLOS GIL

Cientos de ciudadanos acudieron ayer al renovado edificio en una jornada de puertas abiertas decretada a una semana de las elecciones municipales

17 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Cientos de pontevedreses visitaron ayer el renovado mercado de abastos, en un día de puertas abiertas decretado a una semana de las elecciones municipales. Las apreciaciones eran más o menos unánimes: lo único que falta es que abra, y cuanto antes. Entraban por la puerta principal como por la boca del metro en hora punta. Todos querían ver, tocar, pisar una obra que ha tenido en vilo a la ciudad desde hace más de cuatro años. Aunque el diseño es de César Portela, partidarios y detractores del actual equipo de gobierno discutieron sobre el mérito de unos y otros. «Vaia pedazo edificio. ¡Lores é o mellor alcalde desde Hevia!», bramaba un anciano en el segundo piso. «Pois non creas que me gusta moito, e, ademáis ¿quen puxo os cartos? ¡O PP, Fraga, que é quen os ten!», le gritó otro, con esa clásica confusión entre los dineros públicos y los privados que tanto les gusta fomentar a las Administraciones. «¡Sodes coma corcobas, me cago na tos!», contestó el primer hombre, colorado de ira. Con más sosiego, y apostados en la barandilla del piso superior, dos vendedores se explicaban entre sí dónde estará su puesto. «O meu é o vintesete, e debe de ser... aquel de alá», decía uno de ellos, apuntando con el paraguas. «Gústame como quedou porque é moi sufrido», susurraba una mujer a su marido. «E moi iluminado», contestaba él, apuntando al techo. Una chica con acento de Europa del Este y con un niño en los brazos pedía lismosna en la puerta.