Cientos de ciudadanos acudieron ayer al renovado edificio en una jornada de puertas abiertas decretada a una semana de las elecciones municipales
17 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Cientos de pontevedreses visitaron ayer el renovado mercado de abastos, en un día de puertas abiertas decretado a una semana de las elecciones municipales. Las apreciaciones eran más o menos unánimes: lo único que falta es que abra, y cuanto antes. Entraban por la puerta principal como por la boca del metro en hora punta. Todos querían ver, tocar, pisar una obra que ha tenido en vilo a la ciudad desde hace más de cuatro años. Aunque el diseño es de César Portela, partidarios y detractores del actual equipo de gobierno discutieron sobre el mérito de unos y otros. «Vaia pedazo edificio. ¡Lores é o mellor alcalde desde Hevia!», bramaba un anciano en el segundo piso. «Pois non creas que me gusta moito, e, ademáis ¿quen puxo os cartos? ¡O PP, Fraga, que é quen os ten!», le gritó otro, con esa clásica confusión entre los dineros públicos y los privados que tanto les gusta fomentar a las Administraciones. «¡Sodes coma corcobas, me cago na tos!», contestó el primer hombre, colorado de ira. Con más sosiego, y apostados en la barandilla del piso superior, dos vendedores se explicaban entre sí dónde estará su puesto. «O meu é o vintesete, e debe de ser... aquel de alá», decía uno de ellos, apuntando con el paraguas. «Gústame como quedou porque é moi sufrido», susurraba una mujer a su marido. «E moi iluminado», contestaba él, apuntando al techo. Una chica con acento de Europa del Este y con un niño en los brazos pedía lismosna en la puerta.