Los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres de Vigo inauguraron ayer un centro en A Lama mientras en Caldas se presentaba un geriátrico
24 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Un centro para enfermos sin recursos se inauguró ayer por la mañana en el municipio de A Lama tras cinco años de trabajo y donativos. A la misma hora, en el Concello de Caldas de Reis se presentaba el proyecto de un geriátrico para 200 plazas (152 internos y 48 usuarios) incluido en el Plan Gerontológico Gallego. Los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres de Vigo son los promotores del centro bautizado en Verducido. A esta residencia se trasladarán de forma escalonada, entre los meses de mayo y octubre, 23 pacientes de distintas edades aquejados de dolencias respiratorias y coronarias, entre otras afecciones, aunque también jóvenes enfermos de sida y alguna prostituta. Las instalaciones de A Lama, que también se utilizarán para realizar retiros espirituales, están perfectamente equipadas y se completarán con espacios al aire libre. El regidor de Caldas, José María Tobío, el director institucional de la empresa GeDes (Gestión y Desarrollos Sociosanitarios), Jaime Perales, y al arquitecto José Manuel Tudó dieron a conocer los detalles del proyecto de geriátrico que se construirá en los próximos meses en la finca de A Canle, en la parroquia de Bemil. La intención de la empresa es que la residencia, que contará también con un centro de día, esté en funcionamiento a finales del 2004. La atención a los mayores hasta ahora se reducía al asilo de la localidad. Esta residencia, que cuenta con el respaldo de la Consellería de Asuntos Sociais, ofrecerá un servicio integral con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los mayores de la comarca. En Caldas residen, según datos del Anuario Social de España 2003, 1.678 personas mayores de 64 años, que se incrementan hasta los 6.798 en el territorio Ulla-Umia. Según Perales, el geriátrico de A Canle parte de una guía de servicios que se adaptará, en su momento, a las necesidades de sus clientes. Inicialmente ofrecerá servicios médicos, rehabilitación, servicios generales (comedor, lavandería y alojamiento), asesoramiento, baños geriátricos, ocio, peluquería, podología y servicios religiosos. El presupuesto de esta actuación, que creará entre 65 y 75 empleos -el 80% en el municipio y en su mayoría femeninos-, asciende a 7,3 millones de euros. Perales agradeció al gobierno local el apoyo decidido al proyecto y, sobre todo, las gestiones directas con los propietarios de la finca, que tiene una extensión de casi 15 hectáreas -la opción de compra de GeDes afecta a 18.000 metros cuadrados-. «Sin la ayuda del alcalde este proyecto no estaría en esta fase y a lo mejor tampoco sería viable», indicó el director institucional de la empresa. GeDes desarrollará además una escuela de formación para los empleados.