Las obras del final de mandato

Elena Larriba García
Elena Larriba PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

El concejal de urbanismo asegura que los trabajos van a su ritmo y no tiene intención de forzar a las empresas para acabar antes del 25 de mayo

05 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El gobierno local del BNG no tiene asegurado el remate de todos los proyectos de reforma urbana que aún tiene en ejecución antes de las elecciones del 25 de mayo. El alcalde anunció a primeros de año que esperaba culminar mandato con la ciudad planchada y libre de vallas, pero los plazos que prevén los técnicos y las empresas no siempre de cumplen.El concejal de Urbanismo, César Mosquera, afirmó al respecto que las obras «van o seu ritmo» y aseguró que no tienen ninguna intención de forzar a las adjudicatarias para acelerar los trabajos. «Simplemente, dicímoslle que non se relaxen».El equipo de Lores cree que el volumen de obra ya inaugurada es lo suficientemente importante como para avalar la gestión de cuatro años y la que aún está en ejecución es igualmente visible, aunque no pueda ser terminada en las siete semanas, con sólo 35 días laborables, que restan hasta el 25M.La lista de proyectos en ejecución es larga y se cifra en 20 millones de euros. Algunos están casi a punto de liquidarse, pero otros van más rezagados. Es el caso de la reforma del cruce de San Roque, todavía en fase de renovación de los servicios subterráneos.Esta actuación fue la última en iniciarse, a medidos de febrero, y su plazo de ejecución es de cuatro meses. En todo caso, la adjudicataria mantiene que, salvados los servicios, la remodelación en superficie podría quedar lista en un mes si no surgen complicaciones.La reforma de la avenida de Vigo está pendiente del acondicionamiento del puente sobre Eduardo Pondal y de resolver el entronque con la rotonda de Fernández Ladreda.La peatonalización de la calle Gutiérrez Mellado va a buen ritmo y se espera que en mayo esté terminado este nuevo nuevo pasillo de conexión del parque de Las Palmeras con el casco histórico.El otro punto de atención está en la repavimentación de varias calles de la zona monumental y, en este caso, la principal dificultad apunta a la plaza de Méndez Núnez. Aquí de nuevo el Concello se topó con Patrimonio y el momento electoral no es el más adecuado para llegar un acuerdo sobre el cambio de las escaleras de acceso al palacete de Méndez Núñez.