Los concejales de Muller y Xuventude de Pontevedra rechazan «enérxicamente» la iniciativa de apoyo del Concello de O Grove al certamen de Miss España
20 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?n el Concello de O Grove están con Rebeca. Rebeca Viúdez es natural de esta localidad y es la aspirante pontevedresa al título de Miss España, que este fin de semana se decide en Oropesa del Mar -como sabrán, la antigua residencia de verano del flamante nuevo líder mundial que empieza por A-. Para apoyar más y mejor a su paisana, el Ayuntamiento ha tenido la feliz idea de retransmitir el certamen, mañana a las 21.30 horas y el domingo, a las 22 horas, a través de una pantalla gigante instalada en la Casa da Cultura, para que los mecos no sólo puedan animar a Rebeca, sino que también puedan votar a su favor, en dos ordenadores a disposición del público. La invitación ha llegado al Ayuntamiento de Pontevedra, pero aquí están contra Rebeca. Bueno, más bien contra el certamen de belleza. A los concejales de Mujer, María Jesús Escudero, y Xuventude, Demetrio Gómez, no les ha gustado en absoluto la iniciativa y ayer emitieron un comunicado en el que rechazan «enérxicamente» la invitación a participar en la campaña. ¿La razón? Pues que este tipo de actos «van en contra da defensa da muller e da loita pola igualdade de oportunidades, contribuíndo a manter os estereotipos sexistas na sociedade». Sea por lo que sea, lo cierto es que el concurso va a polémica por edición. ?e la belleza corpórea a la artística. Desde ayer, la sala Gagos de Mendoza ofrece la exposición de los trabajos de la Bienal Internacional de Grabado de Caixanova, de la que se celebró su séptima edición. En total, se exhiben 107 obras entre los grabados seleccionados, las menciones honoríficas y los artistas invitados al certamen. My garden I, de la estonia Virge Joekalda, fue la obra ganadora entre los 1.166 grabados presentados por 706 creadores de 49 países diferentes. El segundo premio fue a parar al italiano Fernando di Stefano y el tercero en el español David Israel y la noruega Bjorg Lovvik.