El geriátrico de Caldas eleva a tres el número de proyectos en la comarca

Cristina Barral Diéguez
Cristina Barral CALDAS DE REIS

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Los Concellos de Portas y Moraña también gestionan residencias en sus ayuntamientos

18 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?l geriátrico que la empresa Gestión y Desarrollos Sociosa-nitarios S.L. construirá en la finca caldense de A Canle, al final de la travesía de Hipólito de Saa, se viene a sumar a otras actuaciones proyectadas en la comarca Ulla-Umia: las residencias de la tercera edad de la antigua azucarera de Portas -en terrenos comprados por el Concello- y la de Mos (Moraña). Tres iniciativas similares para un territorio de poco más de 35.000 habitantes, a las que hay que añadir otros planes de geriátricos privados en ayuntamientos de la comarca de Pontevedra, tales como Poio y Vilaboa. El alcalde caldense, José María Tobío, tiene claro que en el territorio Ulla-Umia el proyecto de A Canle es el único que cuenta hoy por hoy con el visto bueno de la Xunta, que se reserva la titularidad pública de al menos el 40% de las plazas residenciales. La Consellería de Asuntos Sociais presentó el pasado jueves en el Consello de la Xunta el informe para la construcción de cinco nuevos centros de mayores en Galicia, entre los que está el de Caldas. Éste se acometerá en virtud de un convenio con el Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), que aporta el 10% de la inversión a fondo perdido. La residencia tendrá 200 plazas, 152 internas y un centro de día de 48. El presupuesto asciende a 4.663.510 euros y el geriátrico ocupará 6.301 metros cuadrados de superficie construida (planta baja y primera planta). Aunque lo impulsa la iniciativa privada, el gobierno local participó directamente en las negociaciones con los propietarios de la finca, que tiene una extensión de 16 hectáreas.La residencia del vecino municipio de Portas tendrá igualmente doble función de servicio de día y de noche, con 150 camas para los internos. Según la previsión local, el complejo ocupará la mitad de los 40.000 metros cuadrados de la finca de la antigua azucarera, cuya estructura exterior se pretende respetar, igual que su chimenea, una de las más altas de España. La intención del equipo de gobierno es ubicar el taller ocupacional para discapacitados en uno de los laterales del edificio. El regidor, Roberto Vázquez, admitía a finales de año que la futura forma de gestión del complejo estaba todavía sin decidir. Las obras de rehabilitación de la azucarera, estimadas en 4,8 millones de euros, se acometerán por fases.