La Nochevieja de 1977 será recordada en los anales del ferrolano Cuartel de Dolores, sede del Tercio Norte de la Infantería de Marina, como una de las más trágicas de su ya larga historia. Un autobús que había salido en la tarde-noche anterior rumbo a Madrid con un grupo de infantes que iban a pasar la Nochevieja y el Año Nuevo en sus casas, chocó en Ponferrada con un camión y fallecieron 23 soldados, 11 tuvieron que ser hospitalizados en estado grave y 14 más sufrieron heridas leves. También perecieron los dos conductores de los vehículos. Aunque se especuló con las causas del accidente, La Voz ya señalaba que el conductor del camión perdió facultades a causa del cansancio y pudo quedarse dormido. Cuando se produjo el choque, que fue violentísimo (el bus quedó partido en dos), la mayoría de los infantes de Marina iban dormidos. Los cadáveres quedaron sobre la carretera y fueron recogidos por fuerzas de la Guardia Civil y vecinos de San Miguel. Una tragedia más que añadir al tráfico por carretera y que causó una terrible impresión en Ferrol y Madrid.