La ría del tesoro

La Voz

PONTEVEDRA

28 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Si las profundidades de la ría de Pontevedra se mantienen como las del entorno de Cabo Udra, entonces no hay que preocuparse, al menos de momento. Es más, actualmente la diversidad y la calidad de la fauna marina es tan espectacular que los últimos buzos que se sumergieron en las aguas de esta zona definieron su inmersión como una «orgía para los sentidos». El domingo de la pasada semana cuarenta buceadores de diversos clubes deportivos intentaron hacer un diagnóstico de la situación de la zona infralitoral de la isla de Ons. El objetivo era comprobar si como las de Cíes y Sálvora también hay fuel sedimentado por debajo del límite inferior de las mareas de la citada isla buenense, para determinar así las actuaciones más urgentes y los sistemas más adecuados para ejecutar la limpieza. Pero como entonces no fue posible por las trabas que, según denunció alguno de estos deportistas, encontraron entre determinados profesionales del sector pesquero, este domingo intentarán por cuarta vez, si amaina el temporal, ejecutar una inmersión en la zona. Sin embargo, la frustrada expedición por los fondos de Ons tuvo su lado positivo, ya que les permitió testar el estado de Cabo Udra, una zona más rica ahora que en la última inmersión que realizaron en septiembre. Camarones como meñiques Uno de los buzos, Ramón García Seco, señaló que lo más le impresionó fueron los camarones. «Eran de unos ocho centímetros y no me quiero pasar, pero su tamaño era mayor que el de mi dedo índice», recalcó. Según él, hacía años que no habían visto camarón de tal tamaño, «porque nécoras, centollas y pulpo, por ejemplo, ya se sabe que hay mucho», agregó. Pero además del tamaño, también destacó que a sólo un metro de profundidad ya se encuentra marisco en esta zona. Es como si con la catástrofe del Prestige se hubiera producido una especie de movimiento migratorio, explican los buzos, que cuentan también con el apoyo de la Asociación pola Defensa da Ría en estas últimas inmersiones. El reportaje fotográfico realizado por el instructor de buceo José Benito González da una muestra de la impresionante belleza subacuática. «Los que no bucean no saben lo que se pierden, porque hay gamas de colores que no existen sobre la tierra». El principal interés de estos equipos de buzos no es sin embargo el marisco ni los peces. A ellos les preocupa más, por ejemplo, los viridis (una especie de gusano multicolor que se pega a las piedras y van variando del amarillo al morado, pasando por el verde, según la profundidad) o las máns de morto. «Si ellos desaparecen, también se va la vida».