Concello y Gruponsa pactan el pago fraccionado de la deuda

Elena Larriba García
Elena Larriba PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

La antigua concesionaria de la grúa cobrará 1,2 millones en tres plazos Los intereses de demora y el IVA que reclama la empresa quedan pendientes de sentencia judicial

11 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El gobierno local del BNG y la empresa Gruponsa han firmado por fín un acuerdo para el pago fraccionado de la deuda de la grúa, contraída en los anteriores mandatos del PP e incrementada con intereses a lo largo de los diez últimos años hasta 2.043.441 euros (340 millones de pesetas). Según informó el concejal Raimundo González, el Concellode Pontevedra pagará en tres plazos a la antigua concesionaria del sevicio 1.177.983,72 euros (196 millones de pesetas) del capital principal, reconocido por sentencia judicial firme. Antes de que finalice este año le abonará 540.910,89 euros, en julio del 2003 otros 360.607,26 euros , y en marzo del 2004 los 276.465,57 euros restantes. Con este acuerdo, quedan paralizados desde noviembre todos los intereses que venía generando la deuda. El gobierno local seguirá discutiendo en los tribunales otros 865.457,43 euros (144.000.000 pesetas) que reclama Gruponsa de intereses de demora e IVA y, en caso de que la resolución judicial sea favorable a la empresa, hará frente al pago de esa cantidad también de forma fraccionada. Si la sentencia sale a principios del 2004, ese mismo año abonaría hasta un máximo de 180.303,63 euros (30.000.000 pesetas). Y si se retrasa el fallo, la cantidad reconocida se saldaría al 50% entre el 2005 y 2006. El Concello entiende que no ha lugar a gran parte de los intereses que reclama Gruponsa _discute más de 100 millones de pesetas_ porque las facturas fueron mal presentadas. No obstante, aún falta por salir otra sentencia por una prórroga del servicio realizada en la etapa de Pedrosa. La empresa reclama en este caso 300.506 euros, que con los intereses elevarían la deuda hasta los 2,4 millones de euros. Gruponsa gestionó la grúa entre 1990 y 1996 y la deuda se deriva de los gastos de depósito de vehículos abandonados. González Carballo subrayó que «este pufo partiu dun mal contrato e debese a nefasta xestión dos tres anteriores gobernos do PP e o seu autismo negociador para chegar a acordos».