La policía detuvo a la joven, que mostró un pasaporte griego, después de que supuestamente hubiese intentado cambiar cheques de viaje falsos en una sucursal del Atlántico
12 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.«Debía ser novata en estas lides». Con estas palabras definieron ayer a una joven que fue detenida cuando supuestamente intentaba colar unos cheques de viaje aparentemente falsificados en la sucursal que el banco Atlántico tiene en la pontevedresa calle de la Oliva. En esta apreciación coincidieron tanto el personal de la entidad como fuentes policiales. Y es que, como bien explicó un empleado del banco, «ni se inmutó cuando empecé a llamar a Madrid para comprobar si los cheques eran reales o meras falsificaciones, y ni se movió de la silla cuando alerté a la policía nacional». Sobre las doce y media de la tarde de ayer, una mujer morena, de unos treinta años de edad, se personó en la sucursal pontevedresa con la intención de hacer efectivos 900 dólares en cheques de viaje. Las sospechas sobre el origen de los papeles nacieron inmediatamente. «En estas situaciones -añadió el empleado del Atlántico- tenemos a nuestra disposición una serie de números de teléfonos de las compañías que emiten los cheques, que en este caso se trataba de Visa». La llamada a la capital de España dio resultado. Tras comprobar la numeración de los cheques con la base de datos de que dispone la empresa, un procedimiento bastante habitual en caso de robos o pérdidas, se comprobó que, en principio, se trataba de una falsificación. Intervención policial Acto seguido, personal del banco se puso en contacto con la Comisaría de Pontevedra. Apenas habían transcurrido unos diez minutos cuando dos dotaciones policiales hicieron acto de presencia y procedieron a la detención de la mujer, que llevaba un pasaporte de Grecia. Entre la llamada telefónica y la intervención de los agentes, «la joven estuvo sentada sin moverse». «Debía ser la primera vez que intentaba hacer algo así, ya que lo normal es que hubiera huido cuando empezábamos a telefonear», concluyó el empleado.