Sólo Barcelona y Girona tienen más pararrayos radiactivos que Pontevedra

A. Castroverde PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Treinta aparatos vetados por Industria continúan instalados en la provincia Los sucesivos plazos de retirada marcados por el Gobierno y Enresa siguen sin cumplirse

09 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

A Medalla de bronce en pararrayos radiactivos. Pontevedra ocupa la tercera posición entre las provincias españolas en número de estos aparatos, cuya instalación fue prohibida en 1986 por Industria. Sólo Barcelona, con 128 y Girona con 54 aventajan a la provincia en la última lista facilitada por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa). Tras la prohibición de 1986, los propietarios de pararrayos radiactivos fueron obligados a legalizarlos como instalación radiactiva o a contratar su retirada con Enresa, si bien la empresa pública terminó haciéndolo gratis ante el escaso entusiasmo que suscitó la campaña de recogida. Evaluaciones dadas a conocer entonces cifraban en 27.545 unidades las existentes en España de los que 2.000 estaban en Galicia, si bien la cifra inicial pronto fue rebajada a 1.196. Enresa comenzó una campaña de recogida en julio de 1993 y, a finales de 1995, se daban por retirados 15.000. Hasta doce equipos de desmontaje trabajaron en la campaña con algunos incidentes que lamentar, entre ellos, la «ligera» contaminación de uno de los operarios que participaba en las labores de retirada. Baile de cifras En cualquier caso, la cifra de aparatos bailaba continuamente. Datos conocidos en marzo de 1998 cifraban en 1.313 los pararrayos radiactivos retirados en Galicia. De ellos, 350 pertenecían a la provincia de Pontevedra, 469 a A Coruña, 264 a Lugo y 230 a Ourense. A finales del año pasado, el Gobierno aseguró que había retirado en Galicia 1.666 pararrayos radiactivos y que 177 estaban todavía pendientes. Estos datos elevaban considerablemente las cifras de Pontevedra, donde habrían sido puestos fuera de circulación 480 aparatos, mientras que en A Coruña la cifra ascendió a 570, en Lugo a 356 y en Ourense a 260. De los 177 pendientes de retirar sólo se habían presentado 26 solicitudes (siete en Pontevedra), mientras que en 151 casos ni siquiera se había demandado la correspondiente petición por parte de los propietarios. Los últimos datos de Enresa indican que el número de pararrayos radiactivos conocidos que se encontraban pendientes de retirar el pasado 23 de septiembre eran 30 en Pontevedra, 26 en Ourense, 19 en Lugo y 14 en A Coruña. Enresa sigue insistiendo para ponerlos fuera de la circulación, pero los sucesivos plazos se han ido incumpliendo. El IV Plan de Residuos Radiactivos, de 1994 preveía que «en cuatro o cinco años» se retirasen todos los aparatos radiactivos cuyos propietarios lo hubiesen solicitado. En 1995 y en 1996 se dio por «prácticamente concluida la operación». El año pasado, el Gobierno terminó por disculparse alegando que no podía retirar los aparatos para los que no existiese una solicitud de ponerlos fuera de la circulación por parte de los propietarios.