Lo que se cuece en la trastienda

La Voz M. S. F. | PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Ochenta profesionales del sector confeccionan sus catálogos de productos en la Bolsa de Contratación de la exposición

08 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando medio mundo aún lucha por olvidar que no hace tanto estuvo de vacaciones y que estas no volverán hasta dentro de muchos meses, otros empiezan ya a preparar la temporada que viene. «A tí lo que te vendría bien es... una semanita en Tenerife», bromea uno de los profesionales reunidos en Ferpalia, mientras mira de arriba a abajo a un periodista. Docenas de operadores como él hacen negocio en la trastienda de Ferpalia, la verdadera zona caliente de la feria. Mientras los políticos hacen el paseíllo de rigor después de cortar la cinta e inaugurar la muestra, los expositores acaban de acondicionar sus pabellones. Algunos no han llegado de momento, y en sus puestos no hay aún folletos; otros conectan ya sus flamantes televisores de 24 pulgadas y sacan brillo a las fotos con las que pretenden promocionar su comarca, su vino o su casa de turismo rural. Un cuadro cae al suelo y se rompe en pedazos en el expositor de una comarca coruñesa. Mientras, la actividad ya ha comenzado en la rebotica de Ferpalia. Es aquí, en una especie de boxes situados al final del recinto ferial, donde se mueven millones, donde se venden, se compran y se negocian los viajes que más tarde disfrutarán los ciudadanos de a pie. María Ángeles Suárez, del operador Días Libres, explica cómo se cuecen los negocios en el cuarto trasero de Ferpalia: «Nos hacen una agenda de contactos», explica, sonriente y blandiendo un taco de papeles con un horario impreso. A las citas acuden representantes de hoteles de toda Galicia, «y también de Portugal», ofreciendo sus instalaciones, explicando las virtudes de su establecimiento y proponiendo precios y ofertas. «Con esos datos hacemos después nuestro catálogo», apunta Suárez, que resalta la importancia de este tipo de ferias como dinamizadoras del sector: «Dentro de dos semanas iremos a otra parecida en Asturias», comenta. Alrededor de su pequeño despacho provisional empiezan a bullir los profesionales, negociando comisiones, ofreciendo y contraofertando, mostrando folletos de colorines y valorando precios en enormes calculadoras. Por el pasillo en forma de letra c camina un ex portero del Pontevedra CF, Lino Fervenza, ahora propietario de un negocio de turismo rural en Moaña con mostrador propio en la feria. Todos parecen muy ocupados, y ni la entrada de la comitiva de prebostes interrumpe el trabajo. Porque aquí se viene a lo que se viene.