Amparo Rivelles, la State Opera de Bulgaria y el Teatro Negro de Praga relanzan la nueva temporada cultural de Caixanova en el Pazo da Cultura
08 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Del teatro a la ópera El buen sabor de boca que dejó la interpretación de Amparo Rivelles en la piel de Miss Daisy se vio refrendado el pasado lunes con la segunda gran actuación de la nueva temporada de Caixanova, la representación de Tosca, de Puccini, a cargo de la State Opera de Bulgaria. Como suele ser habitual en este tipo de eventos, el Pazo da Cultura registró un nuevo lleno absoluto para seguir de cerca las intrigas del trágico triángulo amoroso formado por la celosa Floria Tosca, su amado artista Mario Caravadossi y el malvado policía Scarpia. En la variedad dicen que está el gusto y después de la lírica, la próxima actuación programada por la entidad se acerca a la música de autor, con el concierto de Amancio Prada, que tendrá lugar el próximo día 18 en el mismo escenario del Pazo. Teatro Negro de Praga La Flauta Mágica es el título de otra conocida ópera de Mozart que también se representó este año en el Pazo. Precisamente en esta obra se basa en parte el espectáculo que ayer trajo a Pontevedra el Teatro Negro de Praga, otra de las compañías que repiten en muy poco tiempo en la ciudad del Lérez -será por algo-. Una de las bazas de este grupo checo está en la presentación de sus obras de una manera atractiva y fácilmente entendible para cualquier tipo de audiencia. Quizá por esta razón, los primeros en ver ayer La flauta mágica fueron los escolares pontevedreses -concretamente del segundo ciclo de Enseñanza Primaria-, en una sesión especialmente programada para ellos. Se trata de una de las actividades para estudiantes programadas también por la entidad Caixanova.