El paseo de Campolongo acoge la increíble muestra, en la que hay desde una moto hasta televisores y neveras
13 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.¿Tiene usted que amueblar una casa y maneja poco presupuesto? Un consejo: visitar la exposición que montó el colectivo Vaipolorío. Se trata de objetos que han encontrado los voluntarios de esta agrupación en sus jornadas de limpieza del lecho del río de los Gafos. La exhibición, en el paseo de Campologo, que cubre precisamente el río del que salieron todas las piezas, abrió ayer la Festa do Rio, con la que el colectivo celebra la conclusión de su segunda campaña de limpieza. Pero volvamos a lo de la casa. En primer lugar, habrá que construirla, y para ello nada mejor que lo agrupado bajo el epígrafe «Material de construcción». Allí podemos encontrar un casco y un mono para ponernos manos a la obra, un cono para señalizar la zona, cubos, una grifería completa, varios rodillos para pintar la vivienda, y, para el baño, una ducha o una cisterna. Solucionada esta parte, vamos a por la cocina. El almacén del Gafos tiene una enorme variedad en sartenes y cacerolas, de todos los tamaños y colores, aunque el óxido es el más frecuente. También cucharas, platos, cuchillos, dos tipos de cocina (una de tres fogones, de gas, y otra que es un mueble que incluye también horno), e incluso una nevera. Yogurtera Seguimos adelante y hay que dotar a la casa de electrodomésticos. Aquí tenemos desde un televisor hasta dos aspiradores, una báscula de baño e incluso una yogurtera, de esas que estuvieron de moda hace algunos años y que alguien acabó arrojando algún día al río (como todo lo demás). Para seguir acondicionando la casa hay que ir a la sección «Varios». Bajo ese epígrafe, los miembros de Vaipolorío han reunido cerca de un centenar de piezas. Desde sillas (de plástico o de hierro, a elección) hasta botellas, un somier de matrimonio, un edredón, perchas, tarros y botellas de varios tamaños, un paraguas o una máquina de coser. Incluso, por si algún día nos cambiamos de casa, un cartel de «Se vende». Y si llegara ese día, podemos irnos caminando (hay una veintena de zapatos, de varias tallas aunque casi todos sin pareja) o bien en bicicleta o en moto, que también hay en la exposición, así como ruedas de varios tamaños, muchos tapacubos, un volante, intermitentes, piezas indeterminadas de motores... Para el final dejamos dos secciones. Por un lado, la de «Xoguetes», en la que hay varias muñecas, un sombrero de vaquero, balones o cochecitos de bebé. Y, por otro, la de «Material bélico». Todo el mundo pregunta por la granada y la mina que encontraron los de Vaipolorío, pero este apartado de la exposición está vacío, pues un cartel recuerda que dicho material fue entregado a los técnicos de desactivación de explosivos de la Policía Nacional. Casi nada.