Leonardo Deschamps está convencido de que el rito de fertilidad de las nueve olas, que ha hecho tan popular a la romería de Nuestra Señora de A Lanzada, funciona. «Aunque no son sólo las olas, un poquito ayuda la Virgen», aclara este sacerdote, que lleva 30 años como párroco de Noalla. Esta noche, a partir de las 12, las mujeres que deseen quedarse embarazadas podrán cumplir esta tradición. -Después de tres décadas, la fiesta sigue gozando de excelente salud... -Hace 30 años tuve que empezar de cero porque la fiesta caía. Nombramos una comisión y aunque yo figuro como presidente tengo un equipo maravilloso. Nos reunimos y hubo que decidir: o la tiramos o la salvamos. Optamos por salvarla y creo que ha mejorado un mil por cien. Y tenemos una gran ilusión a pesar de llevar tanto tiempo. -¿El rito de las nueve olas sigue atrayendo? -Sí, la verdad es que viene muchísima gente. Se interesan y preguntan bastante. -¿Y le consta que ha funcionado? -Sí, sí. Que ha funcionado y que incluso ha habido gemelos. La gente suele venir luego a dar las gracias. -Así que en Noalla no habrá tantos problemas de natalidad. -La verdad es que viene más gente de fuera que de Noalla. Gracias a Dios a muchos no les hace falta, en realidad, les hace falta todo lo contrario. Pero hay personas que vienen porque quieren familia y no tienen posibilidades. Y los milagros, creamos o no, existir existen. Vienen incluso de Madrid y del sur. Este año preguntó hace meses una pareja de Sevilla. Las que lo necesitan vienen con fe. -Además de saltar las nueve olas ¿se precisa algún que otro requisito? -Después hay que acudir también a la Virgen, porque no se trata solamente de saltar las nueve olas, sino que intervendrá un poquito la Virgen ¿no?.