El alcalde sostiene que la obra es «imprescindible» para la villa y los usuarios de la N-550 La cirvunvalación tiene un plazo de veinticinco meses y un presupuesto de 25 millones de euros
31 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A Aunque esperada, la publicación de la resolución de la Secretaría de Estado de Infraestructuras en el Bolelín Oficial del Estado (BOE) fue recibida ayer con satisfacción en el Concello de Caldas. El alcalde, José María Tobío, subrayó que se trata de una obra «absolutamente imprescindible» no sólo para mejorar la calidad de vida de los vecinos de la villa termal, sino también para los muchos usuarios que cruzan a diario la N-550 en el tramo entre Pontevedra y Santiago. «Tras la autorización del Consejo de Ministros, contábamos con eso -señaló Tobío Barreira-. Es una noticia fenomenal que ratifica los plazos anunciados por el ministro de Fomento para el inicio de la obra este año, pese a que la partida del 2002 es muy pequeña». Aunque la asistencia técnica para la redacción del proyecto de construcción data de junio de 1996, la historia de la ansiada circunvalación de Caldas se remonta a 1991. Entonces, el pleno del Ayuntamiento rechazó por unanimidad el estudio de alternativas presentado por el antiguo Ministerio de Obras Públicas. El regidor socialista admitió que ese fue «el gran error». «El MOPU se decantaba por la alternativa oeste del municipio, un trazado que se había barajado también para la A-9 y el gasoducto y que afectaba a los mejores terrenos -comentó el alcalde-. En lugar de elegir otra alternativa para después mejorarla, se optó por una solución que acabó con la variante en un cajón». Cinco años después se retomó el proyecto a través de la alternativa este. En 1997, el Concello remitió a la Demarcación de Carreteras en Galicia un acuerdo plenario en el que se proponía una modificación del trazado a su paso por el lugar de A Requeixada (San Andrés) en 1.900 metros. Para hacerla viable, se elaboró un nuevo estudio de alternativas que, tras su aprobación en marzo de este año, fue sometido a información pública. El proyecto de construcción se aprobó el pasado 5 de julio. Según datos municipales, 15.000 vehículos cruzan a diario la N-550 a su paso por Caldas. A los turismos y camiones hay que sumar los transportes especiales, que obligan a la Policía Local a cortar cada día al tráfico la travesía urbana. La construcción de la variante tiene un plazo de veinticinco meses y un presupuesto de 25.690.894,31 euros (3.754.098,6 euros para expropiaciones).