Las reservas de casas rurales para agosto alcanzan el 80%

JAIME VELÁZQUEZ PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

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La ocupación en los primeros días de julio ronda la mitad de la oferta Las discretas previsiones de ocupación hotelera en el litoral parecen no afectar a las cerca de cincuenta casas rurales de la comarca. Los propietarios de estos establecimientos son optimistas y, aunque de momento quedan la mitad de las plazas libres, para agosto hay un volumen de reservas del 80%.

08 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los datos de ocupación de los primeros días de julio aún no están listos. José Manuel Barbosa, de la Confederación de Empresarios de Pontevedra considera que la situación es similar a la de años anteriores aunque «no están llegando tantas personas como nostros desearíamos». En cuanto a las plazas ya reservadas, el índice se sitúa en un 30%. Barbosa matizó que «no suele haber un gran número de reservas tan anticipadamente en este tipo de establecimientos». La Asociación Galega de Turismo Rural (Agatur) sí ha hecho un balance de la ocupación en las casas rurales del entorno de Pontevedra. Ha descendido un 5%, pero ronda el 50%. Demasiadas camas Tanto los propietarios de casas rurales como los hoteleros, coinciden en que el enorme incremento de la oferta va a hacer muy difícil unos altos índices de ocupación este año. En cualquier caso, parece que los visitantes cada pasan temporadas cada vez más cortas. Lucha Acuña, propietaria de la casa Xeitosiña en Combarro, coincidió en que estos primeros días de julio no han sido buenos, y que «los huéspedes vienen más espaciados y con menos tiempo». Otros propietarios, como Gerardo Salgueiro, de la casa Outeiro, en Bordóns, Sanxenxo, está muy satisfecho y para él las perspectivas son mucho mejores que las de 2001: «El año pasado me quedé con 16 habitaciones sin alquilar, y este año ya lo tengo todo completo». Según el Instituto Galego de Estadística, el gasto medio diario de los usuarios de estos establecimientos ronda los 125 euros. Eligen las casas rurales atraídos por el descanso, la gastronomía y las actividades turisticas paralelas. Para Lucha Acuña, propietaria de la casa Xeitosiña, la cosa está clara: «Una casa rural sale mejor que una habitación. Es como una suite, con salón y hasta cocina».