El cantante senegalés Ismaël Lô actuará en el Pazo da Cultura este martes para presentar su disco «Dabah» En su biografía le describen como el Bob Dylan africano, pero a él no le hace mucha gracia. Es más, reconoce que no conocía la música del cantautor norteamericano antes de empezar a componer y sí la de Otis Redding o Jimmy Hendrix. «Si yo soy el Bob Dylan africano, él es el Ismaël Lô americano», ironiza. Lô dice que canta a África «y a la vida en general» y que se siente más cómodo interpretando baladas porque «llegan más al corazón de la gente». Músico, pintor y actor, el polifacético artista cree que «todo forma parte de una familia: la cultura». El martes llega a Pontevedra dentro de su gira española.
23 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Inevitable hablar de Dylan: «tenemos en común la guitarra y la armónica, pero no le conocía antes de componer música. Siempre es un honor que te comparen, aunque musicalmente no estemos tan cerca». Y también mencionar al cineasta Pedro Almodóvar, que incluyó uno de los temas de Lô, Tajabone, en la banda sonora de la película Todo sobre mi madre. «Tiene un gran corazón -dice-. Quien sabe, algún día puede que me vuelva a llamar para trabajar con él y me gustaría hacerlo como actor». Porque Ismaël Lô también es intérprete -participó en tres filmes en su país- y artista: «al principio me dedicaba más al arte figurativo y a los paisajes, pero ahora es más abstracto». Expuso sus cuadros por primera vez en España en Gran Canaria, donde estuvo un año actuando, etapa de la que guarda un gran recuerdo: «fue la primera vez que salí de mi pueblo». Su paso por Canarias «Me acuerdo de la gente, de las fiestas, aquí en España tenéis una cada semana -se ríe-. Además, aprendí castellano y algo de alemán, porque había muchos turistas de ese país. Mi religión, la musulmana, dice que viajar es algo necesario para el hombre». ¿A qué canta Ismaël Lô? «Mis temas hablan de la vida en general, de situaciones sociales, como el racismo y del amor y las mujeres -responde-. Siempre he cantado por África, pero a la vida». También alude en los temas al fenómeno de la inmigración a Europa. «África es ahora un continente muy pobre porque los colonizadores se llevaron el oro, los diamantes..., aunque nos queda la cultura, -comenta-. Después de todas las guerras, la gente se va a buscar trabajo y es algo normal. Muchos sólo quieren ganar algo de dinero y volver a su tierra». «Es cierto -matiza el artista- que cuando estás en un país extranjero y no hablas esa lengua, no tienes amigos y tampoco nadie que hable contigo... puede desembocar en algo peligroso. En mi tierra somos más hospitalarios y no estamos acostumbrados a eso». De todas formas, él se muestra optimista de cara a un futuro más halagüeño en su continente. La música del cantante senegalés mezcla los ritmos tradicionales africanos con otros sonidos más occidentales (creció escuchando a Jimmy Hendrix, Wilson Pickett y Otis Redding), pero su fuerte son las baladas. Él las prefiere «porque es música que toca mucho más el corazón». «Soy africano y nosotros somos de sangre caliente, llevamos el ritmo dentro y por eso allí suele gustar más la música rítmica, pero a mí me gustan más las baladas -dice-. Y creo que se me dan mejor».