La asociación corre el riesgo de perder una ayuda de la UE si no logra financiación para abrir una residencia La asociación de ayuda a enfermos psíquicos Alba está inmersa en una carrera contrarreloj para sacar adelante su proyecto más deseado: la construcción de una residencia en Pontevedra. La urgencia viene marcada por la Unión Europea, que ha concedido una subvención de 90.151 euros (quince millones de pesetas) con el condicionante de que la inversión esté comprometida antes del próximo 31 de diciembre. La asociación necesita alrededor de 420.000 euros (unos setenta millones de pesetas) para poner en marcha la instalación. Para reunirlos esperan conseguir ayudas del Concello, de la Diputación y de Caixanova.
12 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El director de Alba, el psicólogo Roberto Fernández, señaló ayer que se está a la espera de sendas reuniones con representantes de las tres instituciones a las que se ha solicitado ayuda económica. «Ellos ya conocen el proyecto, sobre todo el Concello y Caixanova, y saben que apostamos muy fuerte por él. Estamos seguros de que no nos dejarán de lado», indicó. La idea de la asociación es abrir una residencia con veinte plazas, destinadas a personas con enfermedad mental crónica, menores de 65 años y que no presenten problemas de conducta que dificulten la convivencia. En la actualidad, Alba gestiona dos pisos protegidos en los que viven ocho personas (tres mujeres en uno y cinco hombres en el otro), y la residencia sería compatible con ellos. El programa de pisos protegidos cuenta este año con una subvención de 3.606 euros (seiscientas mil pesetas) concedida por el Concello de Pontevedra. Aunque la cuantía de la subvención se ha doblado con respecto a años anteriores, Roberto Fernández cree que la institución municipal podría ser todavía más generosa, como sucede en otras ciudades de Galicia donde trabajan instituciones similares a la asociación Alba.