Si la idea de la residencia de ancianos no cuajase, por rechazo de la Diputación o incumplimiento de las condiciones, el testamento ordena constituir una fundación que otorgue becas de enseñanza en el extranjero a estudiantes con buenas notas y sin recursos. La finca sería enajenada en subasta pública y el dinero obtenido se uniría a los 5 millones para constituir un fondo a depositar en el Banco Pastor de Barrantes (Ribadumia). Este fondo se iría capitalizando para hacer frente al importe de las becas. Esta disposición es sólo un reflejo del cuidado que el teniente coronel benefactor, que vivió mucho tiempo en un hotel de A Coruña y falleció tras una grave enfermedad en Pontevedra, puso en sus últimas voluntades. En las mismas figuran sendas donaciones de 250.000 pesetas (1.502,53 euros) cada una para el Hospital Provincial y la Casa Caridad-Asilo de Ancianos de Cambados, según destacó ayer Louzán, pero también está previsto el reparto de todos sus bienes, desde la maquinilla de afeitar al uniforme militar, desde la pistola (que fue donada a la Guardia Civil) a la ropa interior.