Las obras a las que se les ha perdido la pista fueron prestadas hace más de un siglo a otras instituciones El director del Museo Provincial de Pontevedra, Carlos Valle, matizó ayer la información sobre la presunta desaparición de una treintena de obras que el Museo del Prado prestó en su día a instituciones gallegas. Valle desvinculó al Museo Provincial de aquellos cuadros que fueron cedidos, a finales del siglo XIX, por la pinacoteca madrileña a entidades pontevedresas ya exintas, como la Escuela de Artes y Oficios, la Comisión Provincial de Monumentos o la Sociedad Económica de Amigos del País.
26 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Según Valle, «todos los fondos cedidos por el Museo del Prado al Museo Provincial o a la Diputación están perfectamente localizados y catalogados». Otra cosa son las obras que fueron prestadas a otras instituciones y a las que la pinacoteca madrileña perdió la pista «hace muchos años». Ya en el año 1988, señala Carlos Valle, el Boletín del Museo del Prado publicó la misma relación de obras desparecidas en Pontevedra que ayer se reflejaba en La Voz de Galicia a raíz de una pregunta parlamentaria formulada por el Grupo Socialista. «Es un asunto que se repite cada cierto tiempo, como una serpiente de verano, desde finales de los años 70», cuando se comenzó a revisar lo que en aquellos momentos se llamó El Prado disperso, una serie de obras cedidas por dicho Museo a finales del siglo XIX a entidades locales o provinciales de toda España. En el caso concreto de Pontevedra, se sigue la pista a cuadros que fueron cedidos a la Escuela de Artes y Oficios (una obra prestada en 1886), la Comisión Provincial de Monumentos (ocho cuadros, en 1893) y a la Sociedad Económica de Amigos del País (tres pinturas, en 1983). El Museo de Pontevedra ya colaboró entonces en la búsqueda de esas obras, pero los resultados fueron infructuosos. «Ha pasado tanto tiempo y las instituciones desaparecieron hace tantos años, que es casi imposible localizar su paradero», señala Valle, que opina que en la mayoría de los casos los cuadros hayan desaparecido para siempre, pues «si estuvieran en algún organismo público, estarían catalogados».