Arte en la publicidad

MARÍA CONDE PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Caixanova abre una exposición sobre el cartelismo comercial entre 1870 y 1960 «Tomado con mermelada, es golosina anhelada». No es ningún verso de Gloria Fuertes, sino el eslogan publicitario de uno de los primeros anuncios de la marca de yogures Danone. Lo que son las cosas: la llegada del televisor en 1957 predecía también «una vida más feliz en un mundo moderno». Son sólo dos ejemplos de los carteles comerciales que se exhiben en la sala Gagos de Mendoza y que pertenecen a la colección del profesor Carlos Velasco. La exposición reúne más de ochenta carteles con las estrategias publicitarias de 1870 a 1960, donde no faltan milagrosos tónicos, coñacs o la conocida Coca-Cola.

04 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace siete años que Carlos Velasco comenzó a coleccionar carteles de publicidad. Se aficionó cuando realizaba una tesis sobre la Los años de la autarquía al observar los anuncios de prensa de la época. En este periodo ha conseguido reunir cerca de tres mil ejemplares, conseguidos en rastros, tiendas de antigüedades o a través de regalos. «Hasta hace muy pocos años -señala este profesor universitario- éste era un género casi olvidado y no se consideraba cultura, pero parece que ahora va entrando poco a poco en los museos». En la exposición que ayer se inauguró en la sala Gagos de Mendoza se exhiben carteles desde el año 1870 a 1960. «Son testigos excepcionales de una época -señala Velasco que es comisario de la muestra- y a la vez clarificadores de esta etapa». La mayor parte se encuentran fechados entre 1920 y 1930 y tienen como referencia argumental la alimentación o las bebidas. «La mayor parte de la renta española de la época se tenía que dedicar a estos productos -explica-. En una época tan gris el beber era una de las cosas baratas que debía existir». El anís y el coñac se convirtieron en los productos estrella «para llevar el día con más energía». No faltan tampoco los tónicos milagrosos. Esos reconstituyentes que ya en el cartel muestran resultados asombrosos del «antes» al «después». «Eran los resolutivos, porque resolvían todo -agrega Carlos Velasco-, desde torceduras, granos a malas digestiones. Eran como elementos mágicos». Perfumería Los jabones y productos de perfumería conforman otro importante apartado de la muestra. En estos anuncios suele aparecer habitualmente una mujer vestida de forma elegante y a la vez sugerente. «Supongo que eran productos sólo para la clase alta de la época», señala el comisario. Hay incluso anécdotas en este sentido. Por ejemplo, los dos carteles idénticos de un anuncio de Jabones Flores del Campo. En uno de ellos la protagonista del anuncio -con un vestido semitransparente- aparece agujereada por disparos de postas, quizá por su atrevimiento, mientras que en el segundo aparecían sobreimpresas a mano algunas desconsideraciones personales...seguidas de un «sí, pero a Juanito bien que le gusta». Velasco decidió parar la exposición en los años 60 por el cambio que supone en la mentalidad de los españoles. «Se nota un crecimiento evidente en el nivel de vida y las pautas de consumo cambian», explica.