El diseño del edificio de Alonso condiciona el contenido de su sala arqueológica

MARCOS GAGO Corresponsal BUEU.

PONTEVEDRA

La Consellería de Cultura aguarda que el promotor acabe las obras para definir un proyecto museístico La Dirección Xeral de Patrimonio está pendiente del desarrollo de las obras de las viviendas de la manzana de Alonso, en Pescadoira, antes de definir el proyecto arqueológico sobre el conjunto romano buenense. La jefa del Servicio de Arqueoloxía, María Jesús Callón, explicó que existe presupuesto para esta actuación, pero que la Xunta exigirá al Concello -futuro propietario de la sala visitable- medidas estrictas de seguridad para dejar las piezas más interesantes. Una decisión ya tomada es la exhibición del horno romano en la plazoleta pública anexa, una vez que se descartó la creación de una sala propia en el museo Massó.

02 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Callón indicó que aún es demasiado pronto para concretar el proyecto museístico de Pescadoira. Sus plazos de ejecución, su contenido y su diseño dependen de la obra del bloque de viviendas, apuntó. Patrimonio lleva varios meses negociando con el Concello cómo preservar el legado romano de Bueu en la misma localidad. «Estamos pendientes de ver qué da de sí la sala municipal», manifestó la portavoz del Servicio de Arqueología. Por ahora sólo están definidios algunos aspectos de la sala. Ésta se encontrará en el lugar donde se hallaron los restos de un inmueble de época romana, del que sólo se conservan los cimientos de las habitaciones. Asimismo, habrá paneles explicativos y materiales expuestos en vitrinas, que informen al público sobre la actividad industrial desarrollada en Bueu a principios de nuestra era. El conjunto de Pescadoira se completará con la exhibición del horno romano de ánforas -el único encontrado en la provincia- en la plazoleta pública anexa al edificio. El horno, desmontado y protegido en las dependencias de la factoría Massó, necesitará de un proyecto en sí mismo, que garantice su protección de la erosión la acción de los vándalos. Asimismo, Patrimonio ha impuesto un estricto control arqueológico previo en todas las parcelas edificables en el ámbito de Pescadoira y gran parte del casco urbano de Bueu. En estos momentos, se están realizando pequeñas excavaciones. Callón conserva muchas esperanzas en la investigación en un solar contíguo a la finca de Alonso, en la unidad de actuación de la calle Culebra. Su inmediatez con la parte más rica en hallazgos romanos del yacimiento hacen prever la existencia de muchos materiales de interés aún en el subsuelo de Bueu. Los sondeos iniciales ya han sacado a la luz trozos de ánforas y otros recipientes cerámicos. Los arqueólogos van desentrañando los secretos de Pescadoira. Entre los siglos II y IV después de Cristo, esta zona acogía una factoría de salazón romana muy activa. Los restos descubiertos estos dos últimos años se cuentan ya por millares, sobre todo fragmentos de ánforas y utensilios cerámicos. También apareció un buen número de monedas de cobre, y algunos objetos de hierro.