Un «bautizo» entre halagos y abucheos

CRISTINA BARRAL Corresponsal CALDAS DE REIS.

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

El conselleiro de Política Territorial inauguró ayer en Caldas la primera fase de las obras complementarias del embalse El conselleiro de Política Territorial inauguró ayer entre halagos y abucheos el nuevo paseo fluvial de Caldas. Estos trabajos, que acometió Dragados con un presupuesto de 1,8 millones de euros (312 millones de pesetas), se enmarcan en la primera fase de las obras complementarias del embalse. Xosé Cuiña, que llegó media hora tarde, reiteró que con la regulación que proporciona la presa y la obra inaugurada el problema de las riadas «debe quedar resolto». Algunos vecinos aprovecharon su presencia para darle las gracias. Tampoco faltaron a la cita miembros de la Coordinadora Antiencoro y de Cogader.

02 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La comitiva oficial, menos numerosa que en anteriores ocasiones, paseó por la finca A Tafona entre halagos y abucheos. Antes, el conselleiro, el alcalde y personal de Dragados posaron para la foto y descubriron la placa con la que se recordará la ejecución de la obra. «O está facendo moi ben, pero hai que seguir». Fue la espontánea dedicatoria de una vecina a Cuiña, a la que siguieron otras. «Que Dios o teña no ceo». De forma paralela, gritos de «Río si, encoro non» provenían de otro grupo que se parapetaba tras una pancarta de Cogader en la que se podía leer, «O rancio: inaugurar pantanos. O moderno: demolición». Subió el tono. Conselleiro y regidor se repartieron los insultos. «Chulo» y «mentiroso» para Cuiña. «Pelota» para Tobío, al que instaron a hacerse el carné del PP. La misma mujer replicó sin cortarse. «Aquelas bobas non se lavaron e cheiran. Non saben o que queren». El nuevo paseo, de 4 metros de ancho, tiene una longitud de 460 metros. El firme es de grava y está separado del muro por una franja de 2 metros de tierra vegetal. La obra incluye 25 balizas de iluminación y 650 metros de colectores, con pozos de registro para la recogida de las aguas residuales y pluviales. Los muros de mampostería de granito tienen una altura de 4,7 metros.