Juegos, boinas y playa

La Voz

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

PRAZA DA FERRERÍA

01 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

JUEGOS EN SILGAR. En Sanxenxo, el concello que dirige Telmo Martín González, continúan estos días de semifiesta, aunque bastante relajadita después del follón del mes de agosto. A pesar de que en estos primeros días de septiembre ya se empieza a notar el éxodo de turistas de la villa, la marchilla está garantizada de nuevo a partir de mañana, en que se celebra la jornada dedicada a la patrona, Santa Rosalía, a la que sucederán varios días de celebraciones. Mientras tanto, niños y mayores se divierten de lo lindo jugando en la playa de Silgar, como pueden ver en las imágenes de arriba. Y es que no todo van a ser palas o castillitos de arena. Se lleva lo tradicional, como en todas partes ¿Quién no ha jugado a la llave, el pañuelo y las carreras de sacos? ¿O a la pesca de la botella? PEÑA DA BOINA. Sigo en la playa, pero ahora en el magnífico arenal de A Lanzada ¡Qué simpáticos que son los socios de la Peña da Boina pontevedresa! ¿Que por qué lo digo? Pues por la original forma que tienen de convocar a sus integrantes a la tradicional xuntanza que celebran hoy en el arenal de O Grove. El secretario del colectivo, Ramón R. Pedras Pérez, habla maravillas del entorno donde se celebrará el convite y advierte a sus colegas de que llevar perros, nada. Bien claro y en mayúsculas, no se vayan a creer. La fiesta comenzará ya por la mañana «y hasta que el cuerpo aguante». Pero nuestros amigos no se olvidan del medio ambiente y advierten a sus socios y familiares que cuidadito con dejar restos «¡Ojo con las colillas!». A lo que íbamos, la xuntanza incluirá sardiñada, mejillonada y una comida que traerán los propios componentes de la peña. Y por supuesto no faltará la queimada, momento en que aprovecharán «para poner a parir» al secretario, o eso dice él. PROGRAMA DE ACTOS. La celebración incluye también una misa por los socios fallecidos, en la que habrá un recuerdo especial para el doctor pontevedrés José Barros Malvar, que falleció hace escasos meses. Como saben, era uno de los mejores amigos de Luis Buñuel.