La doble dirección en Michelena y los efectos de la peatonalización centran los ataques de la oposición La oposición municipal reaccionó ayer de similar manera a la decisión de gobierno local de cerrar el acceso a la plaza de A Peregrina por Benito Corbal y de habilitar una doble dirección en Michelena para facilitar la carga y descarga. Roberto Taboada (PSOE) y Enrique Magdalena (PP) coincidieron al afirmar que el BNG basa su política de peatonalización en la «improvisación». «Lamento que decisiones precipitadas estén generando un ambiente negativo entre la ciudadanía ante un proyecto que es positivo», indicó Taboada. «Están estrangulando al comercio pontevedrés», fue la crítica de Magdalena.
30 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El portavoz socialista se muestra de acuerdo con el plan de peatonalización del casco urbano, pero no con su ejecución, que considera precipitada. «Se están haciendo obras sin proyecto, sin presupuesto. Por ejemplo, desconocemos el proyecto de los arreglos que se hicieron en el acceso a A Peregrina y que ahora se cierra definitivamente», indicó. Taboada acusa directamente al gobierno local de «adoptar medidas sin contar con sus repercusiones. Ahora han decidido esa doble dirección en Michelena, para carga y descarga, pero ¿sabemos si esa doble dirección es efectiva? ¿No creará más confusión? ¿Por qué no se adoptan las decisiones a la vista de informes técnicos?». Magdalena Por su parte, el concejal del Partido Popular Enrique Magdalena fue aún más duro con el gobierno local al referirse en general a todo el plan de peatonalización y no sólo a las últimas decisiones. «Lo que no se puede hacer -afirmó en declaraciones a Onda Cero- es dejar sin vías de penetración a las calles del centro de la ciudad, y estos señores [refiriéndose al equipo de gobierno] hicieron una peatonalización galopante. No sé el motivo, cada día despiertan con una idea nueva, y el hecho es que están ahogando al pequeño comercio pontevedrés con decisiones que son fruto de la improvisación». Para el concejal popular, los datos del enorme número de visitantes que se ha registrado a lo largo del verano no son significativo. «Una cosa son los paseantes y otra muy distinta los clientes que entran en los comercios y gastan dinero», concluyó.