MANUEL VILARIÑO LA ENTREVISTA Vicente Caramés, arqueólogo del Concello de Lalín El interés del Concello de Lalín por recuperar su patrimonio histórico-artístico le ha llevado a contratar a un arqueólogo. Vicente Caramés tiene como primera misión hacer un estudio de todos los castros inventariados para determinar cuál de los yacimientos podría estar en mejores condiciones para su recuperación. El de Donramiro ha sido el primero que ha visitado el técnico, que destaca el gran número y buen estado de conservación de los castros que hay en la capital dezana.
26 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Hace un mes que Vicente Caramés comenzó a trabajar como arqueólogo al servicio del Concello de Lalín. «Un mes da para poco, aunque ha sido suficiente para darme cuenta de que el patrimonio de Lalín no está mal conservado y que tiene muchas posibilidades de futuro», afirma. -¿Qué encuentran los ojos de un arqueólogo en Lalín que no vean los de un profano? -En Galicia hay un tipo de yacimiento, que son los castros, que el folclore lo reconoce, los vecinos siempre saben donde están. Luego hay otros que han perdido su tradición folclórica, como son las mámoas, los dólmenes, que en Lalín están mal estudiados. No se conocen muchos y quizá queda por hacer un inventario. Y luego hay otro tipo que están totalmente ocultos, como los yacimientos romanos o medievales que no tienen un rastro en la documentación. Por ello este mes ha dado para ver sobre todo lo conocido, que son los castros. -¿Cuáles son los yacimientos más antiguos? -Los túmulos megalíticos. Estamos hablando del cuarto milenio antes de Cristo, más o menos. Restos más antiguos, del Paleolítico, mi referencia es que no se ha encontrado nada en Lalín. Eso no quiero decir que no existan, que posiblemente sí. -Cuándo habla de túmulo megalítico... para los que no sabemos ¿qué es? -Pues un dolmen. Esa imagen que tenemos de dos piedras con otra encima. Son enterramientos y es una cultura que se generaliza Europa en el cuatro y el quinto milenio, sobre todo. -¿Y tenemos dólmenes por aquí? -Muchos. Por aventurar una cifra, unos 200. -Pues hay quien hace kilómetros para ver un dolmen y resulta que lo tiene aquí. -Es un problema de divulgación patrimonial. Sólo se protege lo que se conoce y la Xunta, los concellos y los propios vecinos se tienen que mojar, porque estos yacimientos tienen una riqueza patrimonial, pero también turística. -¿Cómo en Donramiro? -Eso es lo que se pretende, poner en valor el castro con un proyecto que pasa por su recuperación.